rss

lunes, 16 de septiembre de 2013

La Antártida pierde más hielo de lo que se pensaba

La Antártida pierde más hielo de lo que se pensaba
Una nueva investigación que publica la revista «Nature» revela que la Antártida pierde más hielo por la fusión de la parte inferior de las plataformas de hielo sumergidas de lo que se pensaba, lo que representa hasta un 90 por ciento de la pérdida de hielo en algunas zonas. Los resultados son cruciales para la comprensión de cómo la capa de hielo interactúa con el resto del sistema climático y, en particular, con el océano.

La creación y la fusión de icebergs provoca que 2.800 kilómetros cúbicos de hielo salgan de la capa de hielo de la Antártida cada año. La mayor parte de ésta se sustituye por nevadas pero cualquier desequilibrio contribuye a un cambio en el nivel global del mar.

Durante muchas décadas, los expertos han creído que el proceso más importante responsable de esta gran pérdida era la fractura de los iceberg, la ruptura de bloques de hielo en el borde de un glaciar. Este estudio, dirigido por académicos de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, con colegas de la Universidad de Utrecht, Países Bajos, y la Universidad de California, Estados Unidos, ha utilizado datos de satélites y modelos climáticos para demostrar que esta fusión de la subplataforma tiene un impacto tan grande como la fractura de un iceberg para la Antártida en su conjunto e, incluso, mucho más importante para algunas zonas.

Durante la última década, la capa de hielo antártico ha disminuido su volumen a cantidades cada vez mayores, siendo la pérdida anual de hielo equivalente a 700 veces los cuatro kilómetros cúbicos por año que constituyen la totalidad del suministro de agua doméstica para Reino Unido.

Los investigadores encontraron que, para algunas plataformas de hielo, la fusión en su parte inferior podría ser responsable de hasta el 90 por ciento de la pérdida de masa, mientras que para otras zona era sólo del 10 por ciento. Los expertos detectaron que las plataformas de hielo que ya estaban más delgadas eran las que perdían mayor parte de su masa de esta fusión, por lo que entienden que un buen indicador de que las plataformas de hielo pueden ser particularmente vulnerables a los cambios en el calentamiento del océano en el futuro.

Los científicos usaron los datos de un conjunto de misiones de satélites y de a bordo para medir con precisión el flujo del hielo, su elevación y su espesor, unas observaciones que se combinaron con los resultados de un modelo climático para las nevadas sobre de la capa de hielo. Así, compararon la cantidad de nieve que caía en la superficie y la acumulación con la cantidad de hielo que perdía el continente, entrando en el océano, de forma que lograron determinar la proporción que se había perdido en cada proceso.

El profesor Jonathan Bamber, de la Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad de Bristol, destacó: «La comprensión de cómo la mayor masa de hielo en el planeta pierde hielo en los océanos es una de las cosas más fundamentales que necesitamos saber para la Antártida. Hasta hace poco se asumió que la mayor parte del hielo se pierde a través de icebergs, ahora nos damos cuenta de que la fusión por debajo de las plataformas de hielo en el océano es igualmente importante y en algunos lugares, mucho más. Este conocimiento es crucial para entender cómo interactúan las capas de hielo ahora y cómo lo harán en el futuro con los cambios climáticos», concluyó.

EUROPA PRESS

viernes, 13 de septiembre de 2013

Una nueva especie de gusano 'comehuesos' en la Antártida

Una nueva especie de gusano 'comehuesos' en la Antártida
Investigadores españoles han descubierto una nueva especie de un tipo de invertebrado marino que se alimenta de huesos, al que se ha denominado Osedax deceptionensis. El O. deceptionensis, descubierto a 20 m, es el primero encontrado a tan poca profundidad.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) y del Instituto Español de Oceanografía (IEO) ha descrito una nueva especie de Osedax, un tipo de invertebrado marino que se alimenta de huesos, al que se ha denominado Osedax deceptionensis.

Esta nueva especie, junto con la especie Osedax antarcticus, descubierta simultáneamente por un equipo liderado por el Museo de Historia Natural de Londres, son las dos primeras especies de este tipo de gusano marino halladas en la Antártida. Los resultados se han publicado recientemente en la revista Proceedings of the Royal Society B y han tenido una importante difusión en otras publicaciones como Nature, Science y National Geographic.

Como explica Conxita Ávila, investigadora de la UB, "lo interesante es que las dos especies se han encontrado en zonas muy cercanas geográficamente, a pocos kilómetros entre ellas, pero a distintas profundidades. Así, la diferencia de batimetría hace que se trate de dos especies adaptadas a diferentes profundidades, tal y como se aprecia en los estudios genéticos que se han llevado a cabo".

"Además —continúa la investigadora—, hasta ahora la mayoría de las especies se habían hallado a gran profundidad, del orden de centenares o incluso miles de metros, mientras que el O. deceptionensis, descubierto a 20 m, es el primero encontrado a tan poca profundidad".

Este gusano osteófago que se alimenta de esqueletos de ballenas en descomposición se halló durante la campaña de 2010 del proyecto Actiquim-II en un experimento realizado en isla Decepción, de ahí su nombre, en la base española antártica Gabriel de Castilla como centro de operaciones. En el descubrimiento han participado, además de Ávila, los investigadores Sergio Taboada, también de la UB, y Javier Cristobo, del IEO de Gijón.

"En la campaña de 2010 solo encontramos un individuo de 2 mm, pero fue suficiente para poder describir la especie. Se trataba de una hembra adulta a partir de la cual se pudo llevar a cabo el estudio morfológico y genético. En campañas posteriores hemos podido recoger más individuos, lo que nos permitirá definir mejor la especie y la relación interna en el grupo", explica Taboada.

"Sin duda, las difíciles condiciones de muestreo en la Antártida realzan la importancia de cada descubrimiento", destaca por su parte Cristobo. "Sumergirse en aguas turbias a -1,5 ºC y fondear experimentos durante un año implica una preparación logística muy cuidadosa".

Como resultado de este mismo experimento, los investigadores también han podido describir tres nuevas especies de gusanos anélidos, dos Dorvilleidae y un Cirratulidae.

Osedax: gusanos 'comehuesos'

Hasta ahora solo había cinco especies descritas del género Osedax, todas ellas procedentes de latitudes más templadas. Estos gusanos (anélidos poliquetos), descritos por primera vez hace apenas diez años, tienen características muy particulares. Los machos son microscópicos (del orden de unas 100-500 micras) y viven dentro de un tubo que construyen las hembras, donde apenas desempeñan una función reproductiva.

Las hembras, por su parte, presentan una simbiosis con bacterias que les permite degradar la materia orgánica retenida en los huesos de ballena. No tienen ni boca ni tracto digestivo, así que se alimentan directamente mediante estas bacterias. De esta forma, estos pequeños organismos ayudan a devolver al ecosistema la materia orgánica que almacenan los huesos.

A grandes rasgos, las hembras presentan una región que queda fuera del hueso, formada por un tronco y una parte cefálica de donde salen los palpos, de color rosado debido al paso de los vasos sanguíneos, que actúan a modo de branquias y realizan el intercambio de gases. Las raíces en las que almacenan las bacterias se localizan en la parte interior del hueso.

Universidad de Barcelona | SINC
 

Seguidores

Indica tu email:

Delivered by FeedBurner