rss

jueves, 25 de julio de 2013

La desaparición del hielo marino en el Ártico tendrá enormes implicaciones

La desaparición del hielo marino en el Ártico tendrá enormes implicaciones
El impacto de un calentamiento del Ártico podría suponer un coste de 43,5 billones de euros, una cifra que equivale al tamaño global de la economía en 2012. Así lo refleja el informe que investigadores de la Universidad de Cambridge y la Rotterdam School of Management publican en Nature.

“Las consecuencias del calentamiento del Ártico serán ‘una bomba de tiempo económica’, señalan los autores de un estudio en el que participan investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y de Rotterdam School of Management (Países Bajos).

Los investigadores han calculado que este impacto supondrá unos costes de unos 60 billones de dólares (43,5 billones de euros), una cifra equivalente al tamaño de la economía mundial en 2012.

Los resultados del informe, que se publica esta semana en Nature, ponen de relieve que la inminente desaparición del hielo marino estival en el Ártico tendrá enormes implicaciones tanto en la aceleración del cambio climático como en la liberación de metano desde aguas de alta mar, que se calentarán en verano.

“Este aumento masivo de metano tendrá importantes implicaciones para las economías mundiales y para la sociedades”, subraya Peter Wadhams experto en física oceánica polar de la Universidad de Cambridge y uno de los autores de la investigación.

Hasta ahora la mayoría de las discusiones sobre las implicaciones económicas de un calentamiento del Ártico se centraban en los beneficios que podrían obtenerse en la región, con un aumento en las posibilidades de extracción de petróleo y gas, así como la apertura de nuevas rutas marítimas que podrían atraer inversiones multimillonarias.

Sin embargo, los efectos de la fusión del permafrost –capa de hielo permanente– sobre el clima serán globales, advierten los científicos.

Los autores han aplicado una versión actualizada de un método utilizado en 2006 en el Informe Stern del gobierno británico sobre la economía del cambio climático, todavía utilizado por la Agencia de Protección Ambiental de EE UU. Con esta herramienta han calculado las consecuencias globales de la liberación de 50 gigatoneladas de metano durante más de una década de deshielo de permafrost bajo el mar de Siberia Oriental.

Adelanto del aumento de la temperatura

"La liberación de metano podría adelantar la fecha en la que el aumento de la temperatura media mundial superé los 2 ºC entre 15 y 35 años”, con los mencionados impactos económicos, asegura Chris Hope, investigador de la universidad de Cambridge en el área económica y también coautor del trabajo.

Los científicos también señalan que si se añaden otros impactos como la acidificación de los océanos, el coste todavía sería mucho más alto. Según sus cálculos, los países en vías de desarrollo serían los que sufrirían las consecuencias de manera más acusada, debido al incremento de las condiciones climáticas extremas como sequías e inundaciones.

En el estudio, los autores también hacen un llamamiento a las instituciones económicas y a los líderes mundiales para que pongan en marcha una planificación económica rigurosa de la región y consideren los riesgos a largo plazo de una explotación intensiva del Ártico.

SINC

lunes, 22 de julio de 2013

El nivel del mar podría elevarse 20 metros hacia final de siglo

El nivel del mar podría elevarse 20 metros hacia final de siglo
El nivel del mar podría elevarse 20 metros hacia final de siglo, según se desprende de una investigación internacional en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El trabajo, publicado en la revista Nature Geoscience, se basa en el análisis de muestras de lodo del este antártico del Plioceno.

En aquel periodo, comprendido entre hace 5,33 millones de años y 2,58 millones de años, la Tierra experimentó un aumento de global de temperatura que llegó a ser entre 2˚C y 3˚C superior a la actual y similar a la prevista para finales del siglo XXI. La concentración de CO2 atmosférico, por su parte, era igual a la de hoy en día.

Ambos factores propiciaron la fusión de parte del hielo planetario, lo que provocó un aumento del nivel del mar de 20 metros. Hasta ahora, era sabido que el mar se elevó 10 metros debido al deshielo de Groenlandia y el oeste antártico pero, según el artículo, no se tenía la constancia de que el hielo del este antártico había añadido otros 10 metros al nivel del mar.

Dada la similitud entre las variables de CO2 atmosférico y temperatura del Plioceno y la época actual, la investigadora del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (centro mixto del CSIC y la Universidad de Granada) Carlota Escutia, que ha participado en la investigación, considera “muy importante entender cuáles podrán ser las posibles consecuencias”.

La capa de hielo del este antártico, cuya superficie equivale a la de Australia, se formó hace 34 millones de años y se la considera en estado estable desde hace 14 millones de años. Escutia explica: “Hasta ahora se consideraba que dicha capa de hielo era mucho más estable frente a los cambios del clima, pero nuestro estudio demuestra que es mucho más sensible de lo estimado”.

Estos nuevos datos se han obtenido gracias muestras de lodo obtenidas a más de tres kilómetros bajo el nivel de la costa antártica extraídas en la campaña de 2010 del Programa Internacional de Perforación del Océano, que fue liderada por el CSIC. Su análisis químico ha revelado un deshielo parcial de las muestras experimentado durante el, hasta ahora considerado, periodo estable de la masa helada.

El siguiente paso del equipo será averiguar cuán rápido tuvo lugar dicho deshielo, información que resultará útil para predecir los efectos del cambio climático y, según Escutia, “para entender qué le pasará a la Tierra si no abordamos dichos efectos”.

La investigación ha sido liderada desde la Universidad Imperial de Londres (Reino Unido) y ha contado con la participación de investigadores de Estados Unidos, Japón, Nueva Zelanda y Holanda.

CSIC

martes, 9 de julio de 2013

Miles de formas de vida en un lago a 3 km bajo el hielo de la Antártida

Miles de formas de vida en un lago a 3 km bajo el hielo de la Antártida 
El lago Vostok, enterrado bajo un glaciar en la Antártida desde hace 15 millones de años, es tan oscuro, profundo y frío que los científicos creían que nada podía vivir allí. Sin embargo, investigadores estadounidenses han descubierto una sorprendente variedad de formas de vida que sobreviven y se reproducen en el más extremo de los ambientes. La investigación, que aparece publicada en PLOS ONE, describe más de 3.500 especies identificadas a través de análisis genéticos.

«Los límites de lo que es habitable y lo que no están cambiando», afirma el responsable del estudio, Scott Rogers, de la Bowling Green State University. El Vostok tiene unas dimensiones descomunales. Es el cuarto lago más profundo de la Tierra, y el más grande de los más de 400 lagos subglaciales conocidos en la Antártida. El hielo que lo ha cubierto durante los últimos 15 millones de años tiene ahora más de tres kilómetros de profundidad, creando una enorme presión. Hay pocos nutrientes disponibles. El lago se encuentra muy por debajo del nivel del mar en una depresión que se formó hace 60 millones de años, cuando las placas continentales se movieron y fracturaron. El clima allí es tan duro e impredecible que los científicos que lo visitan deben contar con equipo especial y realizar antes un entrenamiento de supervivencia.

En estas condiciones, la mayoría de los científicos habían creído que el Vostok era completamente inhóspito para la vida, y algunos incluso pensaron que podría ser estéril. Nada más lejos de la realidad. El equipo de Rogers trabajó con secciones retiradas de la capa profunda de hielo donde se encuentra el lago, un hielo tan claro como el diamante obtenido de la cuenca principal y cerca de una ensenada en el extremo sudoeste del lago.

Al secuenciar el ADN y el ARN de las muestras de hielo, el equipo identificó miles de bacterias, incluyendo algunas que se encuentran comúnmente en los sistemas digestivos de peces, crustáceos y gusanos anélidos, además de hongos y dos especies de arqueas, organismos unicelulares que tienden a vivir en ambientes extremos. Otras especies que identificaron están relacionados con los hábitats del lago o sedimentos del océano. Se encontraron psicrófilos, organismos que viven en el frío extremo, junto con termófilos amantes del calor, lo que sugiere la presencia de fuentes hidrotermales profundas en el lago. Según Rogers, la presencia de las especies marinas y de agua dulce apoya la hipótesis de que el lago estuvo alguna vez conectado con el océano, y que el agua dulce fue depositada en el lago por el glaciar primordial.

«Encontramos mucha más complejidad de lo que nadie pensaba», afirma Rogers. «Realmente muestra la tenacidad de la vida, y cómo los organismos pueden sobrevivir en lugares donde hace un par de docenas de años pensábamos que no podía haber nada».

Hace más de 35 millones de años, la Antártida tenía un clima templado y estaba habitada por un conjunto diverso de plantas y animales. Pero después se produjo un gran descenso de la temperatura y el hielo cubrió el lago, cuando probablemente todavía estaba conectado al Océano Austral. Esto redujo el nivel del mar en alrededor de 300 metros, lo que podría haber cortado el lago Vostok desde el océano. La capa de hielo era intermitente hasta que una segunda gran caída de temperatura se produjo hace 14 millones de años, y el nivel del mar se redujo aún más.

El lago se sumergió en la oscuridad total y quedó aislado de la atmósfera, con una creciente presión por el peso del glaciar. Mientras que muchas especies probablemente desaparecieron del lago, muchas parecen haber sobrevivido, según los resultados de los investigadores.

ABC.es

miércoles, 3 de julio de 2013

Descubierto un gran cráter bajo la superficie helada de la Antártida

Descubierto un gran cráter bajo la superficie helada de la Antártida 
El satélite CryoSat de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha encontrado un gran cráter bajo la superficie helada de la Antártida. Los científicos creen que ha salido a la luz después de que se drenara un lago, situado a unos 3 kilómetros por debajo del continente.

Muy por debajo de la gruesa capa de hielo que cubre la Antártida hay lagos de agua dulce sin una conexión directa con el océano. Estos lagos son de gran interés para los científicos, que tratan de entender el transporte de agua y la dinámica del hielo bajo la superficie congelada del continente.

Un método para este tipo de investigaciones consiste en perforar agujeros a través de kilómetros de hielo. Sin embargo, los científicos de la ESA han decidido dejar de mirar el hielo y empezar a mirar el cielo, hacia los satélites.

Así, mediante la combinación de nuevas medidas adquiridas por CryoSat, unido a datos más antiguos del satélite ICESat de la NASA, el equipo ha mapeado un gran cráter dejado por un lago, e incluso ha podido determinar la magnitud de la inundación que lo formó.

De 2007 a 2008, se han drenado unos seis kilómetros cúbicos de agua, aproximadamente la misma cantidad que se almacena en el Lago Ness (Escocia), según han indicado los autores del trabajo, publicado en 'Geophysical Research Letters', quienes han destacado que es el mayor evento de su tipo que se haya registrado. Según han explicado, esa cantidad de agua es la décima parte de la fusión que se produce bajo la superficie de la Antártida cada año.

Del mismo modo, el estudio ha destacado la capacidad única de CryoSat para trazar los cambios en los lagos subglaciales de la Antártida en 3D, y para arrojar nueva luz sobre los acontecimientos en la base de la capa de hielo. La ESA ha señalado que CryoSat lleva un altímetro de radar que puede 'ver' a través de las nubes y en la oscuridad, que proporciona mediciones continuas sobre áreas como la Antártida que son propensas al mal tiempo y los largos períodos de oscuridad.

El radar puede medir el área y la profundidad de los cráteres de hielo en alta resolución, lo que permite a los científicos calcular con precisión su volumen.

Con cada lago subglacial, hay esperanza de encontrar vida marina prehistórica. Hasta ahora, se han descubierto cerca de 400 lagos se en la base de la capa de hielo antártica. Su investigación también es de gran importancia, porque, cuando se agotan, alteran los hábitats subglaciales y pueden provocar que el hielo que les cubre se deslice más rápidamente en el mar.

EUROPA PRESS
 

Seguidores

Indica tu email:

Delivered by FeedBurner