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jueves, 27 de diciembre de 2012

La estación científica Concordia en la Antártida, fotografiada desde el espacio

La estación científica Concordia en la Antártida, fotografiada desde el espacio
El microsatélite de observación terrestre de la Agencia Espacial Europea (ESA) Proba-1 ha vislumbrado uno de los lugares más solitarios del planeta, la base de investigación Concordia, en el corazón de la Antártida.

Construida y operada por el instituto polar francés IPEV y el programa antártico de Italia PNRA, la estación científica es uno de los pocos hábitats humanos permanentemente ocupados en la Antártida. Ubicado a 3.233 metros sobre el nivel del mar, su vecino más cercano es la base rusa Vostok, a unos 560 km de distancia.

Su situación extrema hace que sea interesante para la ESA, que patrocina la investigación médica sobre cómo el aislamiento afecta a sus ocupantes durante los meses de fría oscuridad. Y es que la vida en Concordia es similar a vivir en otro planeta. Ninguna ayuda puede llegar durante los meses de invierno y aventurarse fuera es peligroso, ya que las temperaturas pueden bajar hasta -80º C.

Los distintivos edificios parecidos a dos cilindros de la base, el hogar de las tripulaciones durante el invierno, aparecen en la imagen en el área de mayor sombra. Directamente al noreste se encuentran los edificios del campamento de verano, con la pista de aterrizaje visible hacia el norte.

Junto a los edificios principales se encuentra una plataforma astronómica -Concordia cuenta con algunos de los cielos más claros del mundo- y otras áreas para perforar el subsuelo para investigaciones científicas. El punto tenue situado más al Este es la entrada a un refugio subterráneo donde se miden los temblores de tierra. Una torre de radio construida en Estados Unidos y el camino que conduce a ella son visibles hacia la esquina sureste de la imagen.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Buscan vida bajo un lago antártico congelado hace 500 milenios

Buscan vida bajo un lago antártico congelado hace 500 milenios
Científicos británicos comenzaron este miércoles la búsqueda de microorganismos vivos en el lago subglacial Ellsworth, en la Antártida Occidental, aislado desde hace 500.000 años bajo una gruesa capa de hielo. El Ellsworth es uno de los cientos de lagos del continente blanco que se sitúan por debajo de la capa de hielo y cuya agua se mantiene en estado líquido gracias al calor emitido por las rocas que yacen debajo. Los biólogos creen que su prolongado aislamiento podría haber promovido que la vida microbiana evolucionase de formas muy distintas a las observadas en el resto del planeta, según informó este miércoles el Centro Oceanográfico Nacional del Reino Unido.

Provistos de una manguera de alta presión diseñada especialmente para este proyecto y un chorro de agua caliente cercana al punto de ebullición, una docena de investigadores comenzó hoy a perforar la capa de hielo, de 3,4 kilómetros de grosor, para abrir un pasaje que les permita analizar el agua atrapada debajo desde hace 500.000 años. Este proceso de perforación requerirá al menos cinco días, tras los que dispondrán sólo de 24 horas para tomar muestras de agua, lodo y sedimentos, antes de que el hielo vuelva a formarse.

«Estamos a punto de explorar lo desconocido y estoy muy emocionado de que nuestra misión suponga un avance en nuestra comprensión del mundo escondido de la Antártida», afirmó el geólogo Martin Siegert, de la Universidad de Bristol (sur de Inglaterra), y director de este proyecto, cuyo objetivo es investigar los límites en los que la vida es posible. Hallar vida en condiciones tan extremas como la del lago Ellsworth permitiría avances en las teorías sobre la posibilidad de que existan organismos vivos en otros entornos muy duros, como en la luna de Júpiter Europa, o bajo el hielo de Marte.

«El experimento que estamos llevando a cabo es muy similar al que se podría hacer para buscar vida en Europa, donde sabemos que hay una corteza de hielo y un océano bajo ella», explicó Siegert. «Si hay vida en Europa debería estar en unas condiciones similares a las del lago Ellsworth: una oscuridad total, una presión muy elevada y utilizando procesos químicos en lugar de la luz solar para proporcionar energía a sus procesos biológicos», añadió el geólogo, que espera disponer de los primeros resultados dentro de una semana. «Encontrar vida en un lago que ha podido estar aislado del resto de la biosfera durante tanto tiempo pueden decirnos mucho sobre el origen de la vida en la Tierra», ha explicado David Pearce, de la Universidad de Edimburgo.

EFE

domingo, 2 de diciembre de 2012

Sube el nivel del mar en la Antártida y Groenlandia

Sube el nivel del mar en la Antártida y Groenlandia. Imagen: Ian Joughin
Entre 1992 y 2011 el derretimiento de las capas de hielo en la Antártida y en Groenlandia ha provocado un aumento del nivel del mar de 11,1 milímetros, según los resultados de una investigación que publica esta semana Science. Para llevar a cabo el estudio se han utilizado los datos de hasta diez satélites diferentes, por lo que los científicos consideran que se trata de la evaluación más exacta de las realizadas hasta el momento.

Las fluctuaciones en la masa de las capas del hielo tienen una gran importancia, ya que afectan a los niveles del mar y a las condiciones de los océanos. Estos cambios se producen como consecuencia de sus dinámicas internas y de los cambios en las condiciones atmosféricas y oceánicas.

Un estudio que publica esta semana la revista Science asegura que la fusión de las capas de hielo en la Antártida y en Groenlandia ha contribuido en 11,1 milímetros a la subida del nivel del mar desde 1992. De ese aumento, aproximadamente dos tercios pertenecían a hielo de Groenlandia y el resto a la Antártida.

El equipo internacional de expertos, liderados por la Universidad de Leeds (Reino Unido) y por el Laboratorio de Propulsión de la NASA, ha utilizado para llevar a cabo este estudio los datos procedentes de hasta diez satélites diferentes.

Algunos de ellos fueron el radar altimeter –mide la altitud sobre el terreno– y el radar láser altimeter –calcula la elevación de la superficie marina– Asimismo, analizaron cuáles eran los cambios en el equilibrio de la masa de la superficie.

Datos de diferentes tipos de satélites

Los científicos explican que en su investigación han estudiado “datos recogidos por esos distintos tipos de satélites, que emplean técnicas geodésicas”. Estas técnicas permiten analizar la figura y la magnitud del globo terrestre para construir los mapas necesarios y son empleadas en materias como navegación o en cartografía.

Erik R. Ivins, uno de los coordinadores del proyecto, añade que, en el caso particular de Groenlandia, han descubierto que la pérdida de hielo “ha aumentado hasta cinco veces desde mediados de los años 90”.

Para cuantificar y caracterizar los cambios que se han producido en la masa de hielo, los científicos observaron los datos obtenidos entre 1992 y 2011 en varios lugares: la Antártida Este, la Antártida Oeste, la Península Antártida y Groenlandia.

Tras comprobar los resultados, vieron que eran fidedignos únicamente entre enero de 2003 y diciembre de 2008, pues en este periodo todos los satélites funcionaban correctamente al mismo tiempo.

Según recoge el estudio, “la fusión de las capas de hielo ha aumentado con el tiempo y, en conjunto, Groenlandia y la Antártida pierden actualmente tres veces más de hielo –0.95 mm de nivel del mar por año– que lo que perdían en la década de los 90 –0,27 mm de nivel del mar–“.

Gracias a la utilización de esos diferentes métodos, los investigadores afirman haber realizado la evaluación más exacta hasta el momento sobre la pérdida de hielo de la Antártida y de Groenlandia.

De este modo, aseguran, han podido “reconciliar las diferencias entre decenas de estudios anteriores y poner fin a 20 años de incertidumbre”.

Según el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) del año 2007, la pérdida de masa de hielo en esas zonas polares había disminuido su velocidad.

Pérdida constante de masa de hielo

Sin embargo, este indicador ofrecía unos datos tan amplios que no estaba claro si la Antártida estaba creciendo o, por el contrario, su capa de hielo era cada vez menor.

Pero con este estudio “se confirma que tanto la Antártida como Groenlandia pierden masa de hielo de manera constante”, comentan los científicos.

Además, los datos obtenidos “serán esenciales para probar modelos predictivos en el futuro y conducirán a una mejor comprensión de cómo los cambios en el nivel del mar pueden depender de decisiones humanas que influyen en las temperaturas globales”, concluyen.

SINC
 

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