rss

martes, 27 de noviembre de 2012

Hallan vida a -13,5ºC bajo el hielo de un lago de la Antártida

Hallan vida a -13,5ºC bajo el hielo de un lago de la Antártida
Donde hay agua, hay vida. Sí, aunque sea un agua con grandes concentraciones de sal a 19 metros por debajo del hielo de la Antártida, en la oscuridad total y con temperaturas que alcanzan los -13,5ºC.

Un equipo de científicos del Instituto de Investigación Desert (DRI) de Nevada (EE.UU.) ha descubierto que en este lugar imposible curiosamente llamado lago «Vida» -así, en español, y ubicado al este del continente helado- una colonia de microbios que, estiman, ha permanecido aislada durante más de 2.800 años. La investigación, que podría dar algunas claves sobre la vida en otros planetas, ha sido publicada en la revista «Proceedings» de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU.

Según Nathaniel Ostrom y su equipo, estos microbios viven en una salmuera (agua cargada de sal) con más de un 20% de salinidad, que además tienen alta concentración de amoniaco, nitrógeno, azufre y óxido nitroso sobresaturado. De hecho, en el lago Vida registraron el óxido nitroso sobresaturado más alto encontrado hasta ahora en un ambiente acuático natural. «Es un ambiente extremo. El lago de hielo más grueso en el planeta, el más helado, y el más estable en ambientes gélidos de la Tierra», ha señalado Ostrom.

«El descubrimiento de este ecosistema nos da idea de otros sistemas aislados y congelados en la Tierra. Pero también nos proporciona un modelo potencial sobre la vida en otros planetas helados que poseen depósitos salinos y océanos debajo de la superficie, como la luna de Júpiter, Europa», ha explicado el investigador.

En la superficie terrestre, el agua hace fluir la vida y las plantas usan la fotosíntesis para fabricar energía. Sin embargo, esto cambia completamente cuando se habla de la vida en el fonde del océano, por ejemplo. En estas zonas,que están fuera del alcance de los rayos solares, es la energía química liberada por procesos hidrotermales la que sostiene la vida.

La vida en el lago «Vida» carece de oxígeno y de luz solar. La concentración de hidrógeno gaseoso y el nitrato, nitrito y el óxido nitroso proveen la energía química de este sistema. Los científicos especulan que las reacciones químicas entre la salmuera anóxica y las rocas se convierten en la fuente de energía que alimenta el metabolismo microbiano.

Los especialistas consideran que este proceso proporciona nueva información sobre cómo se pudo haber desarrollado la vida en la Tierra, y en función de este conocimiento, cómo se establecería la vida en otros cuerpos planetarios.

ABC.es

sábado, 24 de noviembre de 2012

La Antártida, un paraíso para la búsqueda de meteoritos

La Antártida, un paraíso para la búsqueda de meteoritos
La Antártida, con sus vastas extensiones de hielo puro e incorrupto, supone un paraíso para la búsqueda de meteoritos, especialmente de los más primitivos, que pudieron llegar a la Tierra hace cientos de miles de años. Cuando caen, estas rocas extraterrestres acaban encapsuladas en el hielo, como una cereza en el cubito de un cóctel, preservadas de esta forma de la acción de los elementos.

Gracias a este proceso, en el Polo Sur los científicos han conseguido recuperar miles de meteoritos, algunos de ellos muy diminutos y en un magnífico estado de conservación, algo imposible en otras zonas del planeta, donde son degradados por el viento o la lluvia, erosionados por el paso del tiempo o simplemente confundidos con otras rocas. Ahora, una expedición belga japonesa partirá para buscar nuevas joyas extraterrestres en la Antártida. Su objetivo es encontrar pequeños trozos de la Luna o Marte.

Del 3 de diciembre al 12 de febrero, investigadores de la Universidad Libre de Bruselas y del Instituto de Investigación Polar (NIPR) en Tokio partirán a una misión en el campo Ice Blue Nansen, al sur de la estación Princess Elisabeth en la Antártida. No es la primera expedición de este tipo que llevan a cabo; en la región de las montañas Sør Rondane, el equipo ya recogió más de 800 meteoritos.

Los meteoritos proporcionan información valiosa sobre los 4,5 millones de años de evolución del Sistema Solar y los planetas, incluida la Tierra. Los científicos centrarán la búsqueda en las regiones del sur y el este de Nansen. Allí, las condiciones climáticas son difíciles, incluso para el verano antártico. Las temperaturas rondarán los -20°C con una velocidad media del viento de 50 km / h, lo que implica que los investigadores experimentarán una temperatura de -37°C. Estas condiciones climáticas inclementes determinarán el ritmo de días hábiles, a veces con tormentas fuertes que impiden la búsqueda durante varios días.

Durante la misión anterior en 2010-2011, después de 13 días de cuatro a seis horas de trabajo llevado a cabo por un equipo de cinco personas, el número total de meteoritos encontrados fue de 218, que varían en tamaño desde 1 hasta 15 cm. Pero más que el número total de rocas, lo más interesante es su rareza. Al menos fueron identificadas dos raras acondritas (meteoritos rocosos que reflejan la actividad magmática en el sistema solar) y una condrita carbonosa (los meteoritos más primitivos que tienen una composición similar a la del material original de la nebulosa solar). Este año, los investigadores esperan encontrar un pedazo de Marte o de la Luna en la Antártida...

ABC.es

jueves, 15 de noviembre de 2012

Empieza la temporada de verano en la Antártida

Empieza la temporada de verano en la Antártida
Tras nueve meses de aislamiento en plena Antártida, han empezado a llegar los relevos de personal y los suministros a las bases permanentes ubicadas en la zona más fría y desolada del continente blanco.

Los primeros aviones aterrizaron la semana pasada en la pista de hielo recién acondicionada de la base Concordia europea, situada en la meseta Antártica, donde una docena de personas han estado incomunicadas (excepto por teléfono e internet) desde el pasado febrero. En la base estadounidense Amundsen-Scott, junto al polo Sur geográfico, llegaron los primeros aviones a finales de octubre y entre la carga fueron especialmente bienvenidas las primeras frutas y cebollas de la temperada. El personal permanente, que en invierno ronda allí el medio centenar, está siendo relevado y van llegando los científicos y personal de la estación veraniega, que llega hasta 250 personas en esa base científica.

En Concordia, durante el invierno, no se ve la luz del Sol durante casi cuatro meses y las temperaturas descienden hasta 80 grados bajo cero (no pueden funcionar vehículos, entre otras cosas, porque se congela hasta el combustible y el líquido de frenos); en verano raramente sube el termómetro hasta 25 bajo cero. Es uno de los lugares más fríos de la Tierra. La temperatura media anual es de -54 grados y el récord está en -84,6. Apenas llueve en ese gélido desierto, el mayor del planeta, de la meseta Antártica. A 560 kilómetros de distancia está otra base permanente, la rusa Vostok, y a 1.670, el polo Sur.

En la Antártida hay un total de 117 bases y campamentos, 40 de las cuales son permanentes y el resto estacionales, es decir, que están abiertas exclusivamente en verano, según datos del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR), asesor del Tratado Antártico. España tiene en el continente blanco dos bases, ambas de verano: la Juan Carlos I (del CSIC) y la Gabriel de Castilla, del Ministerio de Defensa.

En las estaciones se realizan investigaciones científicas muy variadas, unas directamente relacionadas con el continente blanco, como glaciología, geología o estudios biológicos, y otras que aprovechan las especiales condiciones de la Antártida, como el detector de neutrinos IceCube que utiliza el hielo ultralimpio allí, o diversos telescopios que disfrutan de la transparencia de la atmósfera allí, la baja absorción en infrarrojo del aire, el bajo contenido de polvo y aerosoles en suspensión y los muchos días de cielo libre de nubes. La Agencia Europea del Espacio (ESA) financia proyectos médicos en la base Concordia para estudiar los efectos del aislamiento en el ser humano, de cara a las misiones espaciales de larga duración que se hagan en el futuro...

Alicia Rivera | ELPAIS.com
 

Seguidores

Indica tu email:

Delivered by FeedBurner