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sábado, 3 de diciembre de 2011

Detectan rápidos cambios en el Ártico por calentamiento global

Detectan rápidos cambios en el Ártico por calentamiento global
Un equipo internacional de científicos ha revelado que el clima en el Ártico ha experimentado rápidos cambios en los últimos diez años a causa del calentamiento global, que afecta al ecosistema marino y terrestre.

El equipo, compuesto por 121 científicos de 14 países, ha detectado un calentamiento en las aguas, vientos más templados, una reducción en el tiempo de duración de la capa de nieve, menos hielo en verano y cambios en la composición química del océano.

El informe sobre el estado del Ártico, que se realiza anualmente desde 2006, muestra en su edición de 2011 "que se producen cambios récord en todo el sistema ambiental del Ártico".

"Teniendo en cuenta la proyección del calentamiento del planeta, es muy probable que continúen los principales cambios en el Ártico en los próximos años, con un incremento de los impactos climáticos, biológicos y sociales", indica el informe.

Los autores indicaron que hay datos suficientes como para afirmar que hay una disminución "persistente" en el espesor y la duración del período de verano de la capa de hielo marino, así como de un océano más cálido.

En 2011 la media de la temperatura anual del aire próximo a la superficie del océano Ártico fue aproximadamente 1,5 grados superior a la registrada en el periodo 1981-2010.

En cuanto a las dimensiones de la capa de hielo, en septiembre de este año los satélites registraron el segundo nivel más bajo desde 1979.

La temperatura del océano y la salinidad podría estar estabilizándose después de un período de calentamiento y posterior refrescamiento, pero los científicos han documentado unas aguas más ácidas, como resultado de la absorción de dióxido de carbono, en los mares de Beaufort y Chukchi.

La vegetación continúa aumentando y está asociada a un aumento de las temperaturas del aire sobre toda la extensión de tierra de la región.

Estos cambios, advierten, causan cambios en la vida en la región, tanto en tierra como en el mar, ya que deja menos hábitat para los osos polares y las morsas, pero facilita un mayor acceso a las zonas de alimentación para las ballenas.

Según indicó en un comunicado Mónica Medina, de la Administración Nacional de los Oceános y la Atmósfera de Estados Unidos (NOAA), "con un Ártico más cálido y con más vegetación, esperamos más cambios como éstos".

El informe analiza anualmente la situación de la atmósfera, el hielo del mar, la biología, el océano y la tierra de la zona.

Este año introdujo además nuevas secciones que evalúan el impacto de los gases de efecto invernadero, el ozono, la radiación ultravioleta y la acidificación del océano, así como la productividad del océano Ártico y el hielo en los lagos.

Medina señaló que informes como este ayudan a los expertos a estar preparados para proteger estos "valiosos" recursos "cada vez más amenazados".

EFE

Vinculan la caída de niveles de CO2 a la formación del hielo de la Antártida

Vinculan la caída de niveles de CO2 a la formación del hielo de la Antártida
La caída de los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera se vincula a la formación de la capa de hielo de la Antártida hace 34 millones de años, según un estudio de un científico australiano.

El artículo de Willem Sijp, trabajador del Centro de Investigación de Cambio Climático de la Universidad de Nueva Gales del Sur, publicado por la revista Science señala que hubo una fuerte caída de un 40 por ciento en los niveles de CO2 tres millones de años antes y durante la formación del hielo en la Antártida.

"El nuevo informe contradice trabajos anteriores basados en las muestras rocosas del Mar del Sur que aparentemente muestran que los niveles de dióxido de carbono aumentaron cuando la Antártida se estaba congelando", dijo Sijp a la emisora local ABC.

El investigador indicó que su trabajo tomó en cuenta el desplazamiento continental, que separó a la Antártida del resto de los continentes y cambió las corrientes de aire y de los océanos, así como las modificaciones de la órbita de la Tierra.

"Los cálculos previos no tomaron estos elementos en consideración, lo que confundió las cifras mostrando un incremento de los niveles de dióxido de carbono cuando en realidad estaban disminuyendo", apuntó el científico.

Para efectos de la investigación se examinaron los ratios del carbono contenido en las algas que murieron y cayeron en el fondo oceánico hace 34 millones de años.

"Cuando calculamos nuevamente el CO2 atmosférico hallamos que la congelación de la Antártida se dio después de una caída de los niveles de dióxido de carbono", aseguró Sjip, en declaraciones difundidas por la ABC.

La glaciación de la Antártida se dio entre el período geológico del Eoceno al Oligoceno marcado por "cambios dramáticos" como la modificación del eje de la Tierra y su órbita, que "hicieron que los veranos en el hemisferio sur fueran más fríos", explicó.

"Esto permitió que las capas de hielo se mantengan durante todo el año y aumenten de altura. Con su aumento de tamaño, el aire de alrededor se volvió más glacial y contribuyó a un círculo positivo más frío", concluyó Sijp.

EFE

sábado, 5 de noviembre de 2011

Un método único para medir el deshielo glacial

Un método único para medir el deshielo glacial. Adolfo Eraso y Carmen Domínguez
Dos científicos españoles, el físico y geólogo, Adolfo Eraso, y la matemática, Carmen Domínguez, abanderan un proyecto de investigación que lleva casi 25 años midiendo el hielo que se funde en los glaciares árticos y antárticos con un método revolucionario y único en el mundo.

Glackma (Glaciares, Criokarst y Medio Ambiente) es el nombre de ese proyecto y también el de la asociación y sello editorial que acaban de poner en marcha, y que acaban de ser presentados en Madrid, donde los dos científicos, a punto de viajar a la Antártida, han concedido una entrevista a EFEverde.

Él, Adolfo Eraso, profesor ad Honorem en la Universidad Politécnica de Madrid y miembro de las academias de Ciencias Naturales de Nueva York y Rusia, lleva desde 1987 estudiando la "descarga glacial" en el Ártico y la Antártica; y ella, Carmen Domínguez, matemática de la Universidad de Salamanca se unió al proyecto en 1997.

Con imbatible entusiasmo, gran profesionalidad y escasos fondos públicos ambos han desarrollado un revolucionario sistema de medición del nivel de agua que se derrite en los casquetes polares de ambos hemisferios, y que desarrollan en 8 estaciones de recopilación de datos (4 en el Ártico y dos en la Antártida) instaladas por ellos mismos.

Las estaciones consisten en "sondas que colocamos en los lechos de ríos de glaciares previamente seleccionados y que van acompañadas de un cabezal que sale a la superficie y que almacena en su memoria datos de nivel del agua", explica Domínguez, quien junto a Eraso visita periódicamente estos puntos para trasladar a su ordenador los datos recopilados con el fin de analizarlos.

¿El criterio que han seguido para seleccionar los ocho glaciares? "Esencialmente que tengan río -de agua derretida-, es decir, que su frente ya se haya retirado un poco pero todavía no llegue al mar- y que estén a diferentes latitudes para saber qué pasa en cada zona", agrega Eraso.

Las estaciones miden la descarga glacial a cada hora y en el posterior análisis de datos, los científicos la asocian con los registros meteorológicos correspondientes.

Este método de medición del deshielo desarrollado enteramente por ellos no se lleva a cabo en ningún otro lugar del mundo, si bien ellos lo comparten con investigadores de varios centros polares y bases en ambos hemisferios, de cuyo apoyo se sirven en las costosas expediciones a las estaciones.

"En la glaciología clásica se miden una serie de parámetros de entrada y de salida del agua para ver cómo queda el glacial al final, pero se trabaja siempre con unos modelos hechos y se miden puntualmente estos parámetros, una o dos veces al año, nadie mide la descarga cada hora como hacemos nosotros", señala Domínguez.

Y... las conclusiones del análisis de datos no inducen al optimismo. Los datos de los ríos glaciares en la Antártida entre 1987 y 2000, cuando Eraso inició sus investigaciones, ponen de manifiesto que la tasa de deshielo se duplicó en ese periodo.

Los datos más alarmantes llegaron entre 2002 y 2006, cuando ya había estaciones en los dos hemisferios: el deshielo se duplicó en estos cuatro años.

El análisis de los datos de los últimos años está por llegar pero todo apunta a que "este crecimiento acelerado se mantiene, subraya Eraso.

EFE

jueves, 3 de noviembre de 2011

Observan desde el inicio el origen de un gran iceberg

Observan desde el inicio el origen de un gran iceberg
Tras detectar una incipiente fractura a lo largo del glaciar Pine Island de la Antártida, los científicos del programa IceBridge de la NASA se pusieron en marcha. Por primera vez están pudiendo observar y registrar de manera detallada el proceso por el que se forma un gran iceberg. Según calculan, el bloque de hielo que se originará podría tener más de 800 kilómetros cuadrados.

Los miembros del programa IceBridge, la misión más ambiciosa desarrollada hasta ahora para observar las variaciones que se producen en las capas de hielo de los polos, se encontraban en Punta Arenas (Chile) inmersos en su tercera campaña. La misión, que durará seis años, ofrecerá un mapa tridimensional de las capas de hielo del Ártico y de la Antártida.

La última vez que se desprendió un bloque de hielo de dimensiones considerables del glaciar Pine Island fue en 2001. Algunos científicos habían apuntado recientemente la posibilidad de que pronto se originara un nuevo iceberg, ya que se trata de un glaciar grande e inestable. Sin embargo, hasta el pasado 14 de octubre no se habían obtenido indicios de que el hielo hubiera empezado a resquebrajarse.

La incipiente fractura, de unos 29 kilómetros de longitud y 50 metros de profundidad, fue detectada por un vuelo de la misión IceBridge. Imágenes de satélite han mostrado que el proceso se inició unos días antes, a principios de octubre.

"Es muy emocionante ser testigo de cómo se está formando", afirma el científico del proyecto IceBridge Michael Studinger: "Aunque es parte de un proceso natural, es emocionante estar aquí y observar lo que ocurre. Por lo que yo sé, hasta ahora nadie había podido hacer un seguimiento de la evolución de una fractura de estas características", explica el investigador del Goddard Space Flight Center de la NASA en una nota de prensa de la agencia espacial estadounidense.

ELMUNDO.es

viernes, 16 de septiembre de 2011

El hielo ártico se acerca a un nuevo mínimo histórico

El hielo ártico se acerca a un nuevo mínimo histórico
La extensión del hielo marino sobre el Ártico podría alcanzar un nuevo mínimo histórico este año. En los últimos cinco años se han registrado los valores más bajos desde que comenzaron las observaciones con satélites en los años setenta.

Los satélites de observación de la Tierra permiten medir con precisión la extensión de hielo marino sobre zonas inaccesibles como el Océano Ártico.
Este año, la extensión de la banquisa ártica ya es comparable al mínimo histórico registrado en el año 2007.

Según los científicos de la Universidad de Bremen, Alemania, es posible que a principios de septiembre la extensión de la banquisa ártica descendiese por debajo del nivel registrado en 2007.

Sus resultados se basan en los datos recogidos por el sensor japonés que viaja a bordo del satélite Aqua de la NASA.

Otros grupos de expertos, como el Centro Nacional Estadounidense de Datos sobre Nieve y Hielos (NSIDC), creen que todavía no se ha alcanzado el récord de 2007, aunque no descartan la posibilidad de que se alcance en las próximas semanas.

Los distintos grupos de investigadores utilizan diferentes técnicas para estimar la extensión del hielo marino a partir de los datos proporcionados por los satélites, aunque las diferencias en sus resultados son prácticamente despreciables.

“Parece que nos encontramos ante una muestra del calentamiento antropogénico del planeta, con consecuencias a escala global”, comenta Georg Heygster, de la Universidad de Bremen.

“Una consecuencia directa es la reducción drástica del hábitat y del sustento de un gran número de pequeños animales, algas, peces y mamíferos, como los osos polares o las focas”.

Los científicos ya habían anticipado la posibilidad de que este año se alcanzase un nuevo mínimo histórico, en especial cuando los satélites detectaron que las dos principales rutas marítimas del Ártico se abrían simultáneamente en el mes de agosto – una clara prueba del fuerte deshielo de este año.

Durante los últimos 30 años, los satélites de observación de la Tierra han sido testigos de cómo la extensión mínima (medida a finales del verano) de la banquisa se reducía a la mitad, pasando de los 8 millones de kilómetros cuadrados a principios de los ochenta al mínimo histórico de tan sólo 4 millones de kilómetros cuadrados en 2007.

Actualmente, se está estudiando la evolución del hielo marino con una gran variedad de sensores espaciales. Los radares, como el embarcado en el satélite Envisat de la ESA, son capaces de tomar imágenes de alta resolución a través de las nubes y en la oscuridad, lo que es particularmente útil a la hora de estudiar el Ártico, una región en la que son frecuentes las condiciones meteorológicas adversas y con escasa iluminación solar durante el invierno boreal.

La misión CryoSat de la ESA, lanzada en abril de 2010, está estudiando las variaciones en el espesor del hielo marino.

En cuanto se dispongan de varios años de datos de CryoSat, será posible detectar pequeños cambios con gran precisión.

La misión SMOS de la ESA proporciona información complementaria sobre la extensión de las banquisas árticas, y sobre el espesor de las capas de hielo más finas.

Los datos generados por los satélites ayudan a comprender y a gestionar el cambio climático de forma más eficiente. Las medidas realizadas a lo largo de las últimas décadas constituyen un registro fiable de la evolución de las variables climáticas de nuestro planeta, y resultan imprescindibles a la hora de intentar comprender sus mecanismos de cambio.

La Iniciativa de la ESA para el estudio del Cambio Climático mantiene un archivo de datos que se remonta tres décadas, en el que se almacenan las medidas realizadas por los distintos satélites de la Agencia y de sus Estados miembros.

Esta información, combinada con los datos recogidos por las nuevas misiones, permite confeccionar rigurosos informes sobre un gran rango de variables climáticas, entre las que se incluyen la extensión y el espesor del hielo marino.

El programa para la Vigilancia Mundial del Medio Ambiente y la Seguridad (GMES) prestará especial atención a la evolución del hielo ártico a través de su componente ‘Polar View’.

ESA, European Space Agency

sábado, 20 de agosto de 2011

Mapa completo de los flujos de los hielos en la Antártida

Mapa completo de los flujos de los hielos en la Antártida
Se trata del primer mapa completo en alta resolución que muestra la velocidad de movimiento de los glaciares y su dirección. Ha sido elaborado a partir de los datos facilitados entre 2007 y 2009 por satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA), Japón y Canadá. La NASA, por su parte, ha aportado la tecnología necesaria para plasmar toda esta información en un mapa. La nueva herramienta y las primeras conclusiones de los investigadores han sido presentadas en la revista 'Science'.

La cartografía muestra cómo los glaciares se desplazan desde el interior del continente hacia las zonas costeras, una tendencia que, según advierten los científicos, provocará un aumento del nivel del mar en los próximos años. El mapa ayudará a los investigadores a hacer estimaciones sobre la subida del nivel en el futuro causada por el deshielo.

Para hacer el nuevo mapa, Eric Rignot (del Jet Propulsión Laboratory) y sus colegas han utilizado miles de millones de registros de los satélites tomados en un total de 3.000 órbitas y han aplicado tecnologías de la NASA para procesarlos, extrayendo los efectos de los registros, reflejos y rasgos geográficos del continente blanco que enmascaran los glaciares. El proyecto se inscribe en el Año Polar Internacional 2007-2009.

Con sus análisis del mapa, Rignot y sus colegas se han llevado varias sorpresas importantes. Primero, señalan, han descubierto un nueva cresta que recorre el territorio de Este a Oeste. También han identificado formaciones de hielo desplazándose hasta 250 metros al año por planicies inmensas inclinadas hacia el Océano Antártico.

"Este mapa destaca algo fundamental y es que el hielo se mueve por deslizamiento sobre el terreno en que reposa", dice Thomas Wagner, un experto de la NASA, en un comunicado de dicha agencia. "Esto es importante para proyectar la futura subida del nivel del mar, porque si perdemos hielo en la costa debido al calentamiento, abrimos el grifo de cantidades masivas de hielo del interior".

viernes, 5 de agosto de 2011

La capa de hielo en el Ártico ha disminuido casi hasta mínimos históricos

La capa de hielo en el Ártico ha disminuido casi hasta mínimos históricos
La capa de hielo en el Ártico ha disminuido casi hasta mínimos históricos debido a las altas temperaturas de los últimos meses, según informa el Centro Meteorológico de Rusia (CMR).

En estos momentos el hielo ártico cubre una superficie de 6,860 millones de kilómetros cuadrados, cerca del mínimo registrado en 2007, señala el CMR en su página web.

Todos los mares árticos rusos se encuentran por debajo de la norma en lo que se refiere a su superficie helada desde las aguas de la parte europea de Rusia al mar de Chukotka, frente a la península de Alaska.

En concreto, la superficie de hielo en la zona suroccidental del mar de Kara está un 56 por ciento por debajo de la norma, mientras en el caso del mar de Chukotka este porcentaje es del 35 por ciento.

Por esta razón, las condiciones para la navegación por las aguas árticas son consideradas "muy buenas", tendencia que se mantendrá hasta septiembre.

El CMR informa de que durante este mes casi todas las rutas árticas están libres para la navegación de buques que no sean rompehielos.

La reducción de la capa de hielo que cubre el océano Glacial Ártico debido al calentamiento global ya permitió en 2010 que un petrolero ruso reabriera la ruta marítima ártica, alternativa al canal de Suez y que estaba cerrada al tráfico comercial.

Un barco mercante procedente de Europa Occidental necesita casi la mitad de tiempo para llegar a Asia a través de la ruta ártica que por el canal de Suez, con el consiguiente ahorro de combustible.

Según algunos expertos, el progresivo deshielo debido al ascenso de las temperaturas conducirá a que este océano hacia 2040 quede en verano totalmente despejado, lo que permitirá prescindir de los rompehielos.

Los barcos pueden viajar todo el año entre Murmansk y la isla de Nueva Zembla, pero cuando se acaba el mar de Bárents y comienza el de Kara, los hielos eternos dificultan enormemente la navegación.

Tras superar el mar de Kara, los barcos aún deben surcar las aguas heladas de los mares de Laptev, Siberia Oriental y, por último, el de Chukotka.

Rusia es el único país del mundo que cuenta con una flota de rompehielos atómicos, por lo que tendría el monopolio de la ruta.

EFE

miércoles, 27 de julio de 2011

Brasil instalará su primera base científica en el interior de la Antártida

Brasil instalará su primera base científica en el interior de la Antártida
Brasil va a instalar este año su primer módulo científico en la meseta antártica, a tan solo 500 kilómetros del Polo Sur, para contribuir en las investigaciones de la historia climática del último medio milenio. La única presencia hasta ahora de Brasil en la Antártida era la estación Comandante Ferraz, ubicada en la isla Rey Jorge, a 130 kilómetros del continente, que opera desde 1984.

El coordinador del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología (INCT) de la Criosfera, Jefferson Simões, informa de que el módulo estará ubicado a 84 grados de latitud sur, donde las temperaturas pueden llegar a más de 35 grados bajo cero. "Podremos analizar la historia climática de los últimos 500 años", explicó Simões, al destacar que "existen muchas estaciones en la costa de la Antártida, pero en el interior [del continente] son pocas". Una treintena de países tienen bases en la Antártida, la mayoría de ellas la mitad norte de la península antártica.

Desde la base se enviarán valiosos datos meteorológicos y ambientales vía satélite. El módulo medirá también los niveles de gas carbónico llegados al continente, los vientos, la radiación solar y la humedad.

El módulo, que se llamará Criosfera 1 y que está siendo fabricado en Suecia, afrontará toda una odisea. Debe llegar a finales de agosto a Brasil para ser examinado por la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ) y recibir el aval del investigador Heitor Evangelista. Después será sometido a evaluación por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) -en San José de Campos en Sâo Paulo- donde serán instalados nuevos equipos. Es en este instituto donde se recibirán los datos que envíe el módulo una vez emplazado en el continente blanco.

A finales de octubre llegará a Porto Alegre y de allí viajará hasta Punta Arenas, en Chile. La carga llevará, además del módulo, una sonda para perforar, tiendas de campaña, radios, baterías y otros equipos hasta un total de seis toneladas. El coste del módulo es de unos 120.000 dólares (unos 82.844 euros).

La compañía americana ALE ofrecerá respaldo operativo y transportará el módulo en avión hasta una pista de hielo en el interior del continente. A inicios de diciembre deberá dejarlo, conducido por un tractor, en la ubicación decidida por los investigadores, cerca de la cadena montañosa Thiel.

El equipo está formado por 15 científicos brasileños y deberá llegar a la Antártida el 20 de diciembre. Permanecerán trabajando allí 15 días. Los científicos van a aprovechar el viaje para realizar una exploración glaciológica. Llevarán una sonda para perforar cien metros en la pared de hielo y poder así recoger datos de la historia climática de los últimos siglos, según informa al diario O Estado de Sâo Paulo, Simões, primer glaciólogo brasileño de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS).

ELPAIS.com

martes, 28 de junio de 2011

La península Antártica se enfrió en los últimos 37 millones de años

Antartida
La península Antártica, considerada el Caribe de la región por su clima comparativamente templado, registra el mayor calentamiento del continente en las últimas décadas, y este aumento reciente de las temperaturas contrasta rotundamente con el enfriamiento progresivo que se ha producido allí en los últimos 37 millones de años.

Una investigación que ha recurrido al análisis de bloques de hielos extraídos del interior de los glaciares, datos geofísicos, investigaciones de esporas y polen fosilizados, restos de organismos marinos y otros materiales, han permitido a unos científicos reconstruir la historia del clima y la vegetación en la región.

John Anderson (Universidad Rice, EE UU) y sus colegas explican en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense que la reducción de las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera, hace entre 37 y 34 millones de años, coincidió con el incremento de la formación de glaciares. Antes de esa época, hace unos 40 millones de años, la península Antártica tuvo una temperatura media comprendida entre un grado bajo cero y 10 sobre cero, y prosperó la vegetación allí con hayas australes y coníferas. Luego comenzó el enfriamiento y los consiguientes cambios en la vegetación; solo subsistieron en el terreno algunos parches limitados de vegetación de tundra que existieron hasta hace unos 12,8 millones de años. Esa larga transición de un clima de tipo alpino templado a las condiciones de hielo y frío extremo duró hasta muy recientemente, explican los investigadores en Proceedings.

En la península Antártica se ubican varias bases científicas, incluidas las dos españolas: la Juan Carlos I y la Gabriel de Castilla, ambas de utilización exclusivamente durante los meses de verano austral.

ELPAIS.com

lunes, 27 de junio de 2011

La reducción de hielo en el Ártico desvía la migración de especies al Atlántico

La reducción de hielo en el Ártico desvía la migración de especies al Atlántico
Unas especies procedentes del océano Pacífico, entre ellas un diminuto plancton y la ballena gris, han entrado al Atlántico a través del Ártico por la reducción de la capa de hielo que ha formado un corredor marino por el noroeste.

Así lo revelan científicos europeos en un informe publicado en la revista "Nature", en el que señalan que el retorno del plancton, no visto en el Atlántico durante 800.000 años, es un cambio no bien recibido debido al impacto que tiene en la red alimentaria marina.

Los expertos señalan que se trata del neodenticula seminae, un plancton microscópico que quedó extinto hace miles de años en el Atlántico Norte pero que está otra vez presente al conseguir pasar desde Pacífico por la gran reducción del hielo.

Si bien esta alga diminuta es fuente de alimento, no es bien recibida por los expertos, pues afirman que cualquier cambio en la base de la red alimentaria podría, al igual que un terremoto, modificar la actual vida marina del Atlántico.

Estas investigaciones están a cargo de científicos que trabajan en el llamado proyecto CLAMER, una colaboración de 17 instituciones marinas de 10 países europeos, entre ellas el Consejo de Investigación Científica de España y el Laboratorio Marino de Plymouth (Reino Unido).

El descubrimiento representa "la primera prueba de una migración a través del Ártico en tiempos modernos" relacionada con el plancton, según los científicos de la Fundación para la Ciencia Oceánica Alister Hardy del Reino Unido.

Los especialistas advierten de que un cambio geográfico de este tipo puede transformar la biodiversidad y el funcionamiento de los ecosistemas marinos del Ártico y del Atlántico Norte.

Además de la llegada de la diminuta alga, se ha visto en las costas de España e Israel a la ballena gris, una especie extinguida del Atlántico hace tres siglos, posiblemente por exceso de caza.

Según la investigación, los científicos creen que la reducción de la capa de hielo permitió que la ballena pasara al Atlántico Norte y desde allí consiguió llegar hasta el mar Mediterráneo.

"Las migraciones son un ejemplo de cómo las condiciones producidas por el cambio climático hacen que las especies se muevan o cambien su comportamiento, llevando a modificaciones en ecosistemas que son hoy claramente visibles", afirmó Carlo Heip, director general del Real Instituto de Investigación Marina de Holanda, que lidera el proyecto CLAMER.

Además del plancton, unos diminutos animales denominados copépodos también están cambiando y amenazan el suministro de alimentos como el bacalao, el arenque y la caballa.

Debido a que las aguas del Atlántico y del Mar del Norte se vuelven más templadas, una variedad del copépodo denominada calanus finmarchicus, una rica y crucial fuente de aceite, es reemplazada por otras variedades más pequeñas y menos nutritivas.

Según los expertos, las consecuencias de estos cambios son evidentes, puesto que la modificación en la vida del plancton está relacionada con la caída de las existencias de peces, así como de pájaros del Mar del Norte que se alimentan de pescado.

"Pero el mayor impacto es claramente negativo, y el alcance del cambio es tan potencialmente enorme que, en su conjunto, constituye una fuerte señal de advertencia", ha señalado Carlo Heip.

EFE

Las corrientes oceánicas aceleran la fusión de la Antártida

Las corrientes oceánicas aceleran la fusión de la Antártida
Las fuertes corrientes oceánicas están erosionando por abajo el glaciar de la isla Pino, en la Antártida occidental, y la cavidad que va en aumento permite la entrada de cada vez más agua templada que funde más hielo. Actualmente el glaciar se desplaza hacia el mar a una velocidad de cuatro kilómetros al año y se funden unos 80 kilómetros cúbicos de hielo anuales, lo que supone un 50% más que a principios de los años noventa, según una investigación cuyos resultados se presentan en la revista Nature Geoscience.

Stan Jacobs, oceanógrafo de la Universidad de Columbia(EE UU), con un equipo científico internacional, realizó una expedición a bordo del buque rompehielos Nathaniel B.Palmer para medir el adelgazamiento de las plataformas de los glaciares en el borde del mar, prestando especial atención al de la isla Pino que había sido estudiado en una expedición anterior, en 1994. Allí constataron que, en 15 años, la fusión bajo la plataforma del glaciar había aumentado en un 50%.

La geología local ofrece una explicación del fenómeno en ese lugar: en el misma expedición, un equipo liderado por Adrian Jenkins (British Antarctic Survey), envió un robot submarino a explorar bajo la plataforma del glaciar en el mar y se descubrió una cresta subacuática. Los científicos conjeturan que esta cresta, en el pasado, actuó como un muro de contención del glaciar, pero cuando este se separó de la cresta, en algún momento antes de los años setenta, las aguas profundas templadas del océano empezaron a adentrarse más en el hielo, acelerando su fusión.

ELPAIS.com

domingo, 22 de mayo de 2011

Las aguas profundas de la Antártida se están calentando

Las aguas profundas de la Antártida se están calentando
Las aguas profundas en el mar de Weddell, en la Antátida, se están calentando, según indican las medidas que acaban de tomar los científicos de la campaña científica realizada allí a bordo del buque oceanográfico alemán Polarstern. Al considerar los datos de campañas anteriores, el investigador Eberhard Fahrbach resalta que en los últimos 26 años se ha registrado un calentamiento medio en toda la columna de agua en el mar de Weddell de seis centésimas de grado.

"Puede parecer un aumento de temperatura pequeño, pero como se extiende hasta aguas muy profundas, supone un volumen considerable de calor acumulado en el océano", explica Fahrbach. El rompehielos Polarstern regresa hoy a su base de Bremenhaven al finalizar una campaña antártica de siete meses de duración en la que han participado 200 investigadores de instituciones de 15 países, según informa el Instituto Alfred Wagener (IAW).

Las investigaciones realizadas en el continente helado con este buque científico, considerado una referencia mundial, se inscriben en los programas internacionales de observación diseñados para alcanzar una mayor comprensión del impacto de los mares más meridionales del planeta (en este caso el buque alemán se ha centrado en el sector del Atlántico) en el cambio climático a gran escala.

"Según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), de Naciones Unidas, más del 80% del calor adicional absorbido por la Tierra hasta ahora debido al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero está acumulado en la capa superior del océano, hasta una profundidad de 1.500 metros, ahora podemos demostrar que el océano profundo, un volumen enorme de agua, también está implicado en este proceso", añade Fahrbach. Los investigadores a bordo del Polarstern han hecho múltiples sondeos para medir la temperatura del agua, la salinidad y otros parámetros. Además, han revisado la red de sensores en amarras desplegados en el mar de Weddell, que transmiten los datos vía satélite.

ELPAIS.com

viernes, 22 de abril de 2011

El calentamiento global está devorando las costas del Ártico


La costa de la isla de Herschel, en Canadá. EFE
El calentamiento global está devorando las costas del Ártico, donde la erosión está afectando a las poblaciones humanas y amenazando la supervivencia de especies locales de plantas y animales.

Ésta es la principal conclusión de un doble estudio hecho público este lunes por un consorcio de treinta científicos de diez países que ha analizado la situación de 100.000 kilómetros de costa o cerca del 25% de las fronteras terrestres de los ocho países que lindan al norte con el océano Ártico.

"Parece que la erosión de las costas del Ártico se está acelerando de forma dramática. El recorte medio es de medio metro al año, pero en algunas zonas llega a ser de diez metros al año", señaló Volker Rachold, investigador del Instituto Alfred Wegener de Potsdam (este de Alemania).

Las áreas más afectadas son, según este novedoso informe científico, el mar de Laptev y el este de Siberia, ambos en Rusia, y el mar de Beaufort, que limita con las costas de Canadá y Alaska (Estados Unidos).

El estudio alerta de que, como las costas del Ártico suponen un tercio del total de las costas del planeta, "la erosión puede llegar a afectar a áreas enormes en el futuro".

Este retroceso de las costas es consecuencia del calentamiento global, un problema que se agrava en el Círculo Polar Ártico, donde los incrementos doblan el aumento térmico medio global, explica el investigador alemán.

Este proceso climatológico está descongelando parte del 'permafrost' costero, la capa de hielo permanente de los niveles superficiales del suelo propia de regiones muy frías, lo que desbarata el de por sí fragmentario terreno sobre el que se asienta y lo deja totalmente expuesto al fuerte oleaje del océano Ártico.

"Vemos rápidos cambios en una situación que ha permanecido estable durante milenios", denuncia el estudio, el primero de carácter comprensivo que analiza las consecuencias físicas (geológicas y químicas), ecológicas y humanas de la erosión de las costas árticas.

Su impacto es "sustancial" para los ecosistemas árticos costeros y para la población humana asentada en esas regiones, apunta el documento "Estado de la Costa Ártica 2010", de 170 páginas y disponible en internet.

Los más afectados por estos cambios son los animales salvajes que habitan en esas regiones, especialmente los extensos rebaños de renos y caribús, y los frágiles ecosistemas de los lagos de agua dulce próximos a la costa.

El hombre también se ve afectado por este grave proceso erosivo, pero dada la escasa población en las costas más septentrionales del planeta, el estudio le retrata más como acicate que como víctima en este problema medioambiental.

Rachold reconoce que hay "grandes intereses" económicos y comerciales para que no se tomen medidas para frenar este proceso: la región ártica es una fuente de recursos naturales como petróleo aún virgen y su deshielo podría abrir codiciadas rutas marítimas de transporte de mercancías.

Juan Palop (EFE)

viernes, 15 de abril de 2011

Origen de la caldera volcánica en Isla Decepción

La caldera volcánica Puerto Foster.  CSIC
Científicos españoles han reconstruido la secuencia eruptiva que originó la caldera volcánica de la Isla Decepción, una de las más activas en la Antártida y actualmente ocupada por el mar, tras analizar sobre el terreno una serie de depósitos que ya forman parte del registro geológico de la zona.

Los trabajos han sido realizados por un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) a partir de material expulsado por la caldera, del que se tienen registros de más de 20 erupciones en los dos últimos siglos.

Hace decenas de miles de años, una gran erupción en la Isla Decepción del archipiélago antártico de las Shetlands del Sur, dio lugar a la formación de la enorme caldera volcánica actualmente conocida como Puerto Foster.

Decepción, cubierta por varios glaciares y cuya formación se remonta a hace menos de 750.000 años, se encuentra en el eje de expansión de una zona de apertura donde una placa tectónica se separa de otra.

Según los científicos, la formación de una caldera se debe al hundimiento de la cima de un volcán por pérdida brusca de presión dentro de la cámara magmática, en donde se acumula roca fundida a pocos kilómetros de profundidad.

La Isla de Decepción se originó por la expulsión de unos 30 km cúbicos de magma en forma de nubes ardientes o material piroclástico, tras una erupción muy rápida, con un volumen de magma expulsado muy superior al normal.

"El volumen de magma que expulsó el volcán se corresponde con un disco de unos ocho kilómetros de diámetro por un kilómetro de profundidad", explica el coordinador del trabajo, Joan Martí, investigador del CSIC en el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera.

Esta caldera es similar a la del Krakatoa (Indonesia), que en 1887 generó un tsunami que causó unos 30.000 muertos y consecuencias climáticas que afectaron a todo el planeta.

Para los investigadores, la probabilidad de nuevas erupciones en la isla antártica es alta. Si ocurrieran, se asemejarían a otras producidas a lo largo de su historia, la última en 1970.

"Sería una erupción relativamente pequeña, similar a la de Islandia del año pasado, pero podría, como aquélla, causar numerosos problemas", apunta Martí.

En caso de erupción, la fusión del hielo de sus varios glaciares podría generar corrientes de fango o el agua resultante podría mezclarse con el magma y ocasionar grandes nubes de cenizas, como ocurrió en la erupción de Islandia.

EFE

martes, 12 de abril de 2011

Pingüinos en la Antártida amenazados por la falta de alimento

Pingüinos en la Antártida
Las poblaciones de pingüinos Adélie y de cara marcada en la Península Antártida Occidental y el Mar de Escocia adyacente ha declinado en un 50 por ciento en años recientes, según un estudio del Centro de Ciencia Pesquera Suroeste en La Jolla (Estados Unidos) que atribuye el declive a una reducción en la presa principal de los pingüinos, el krill antártico. El trabajo se publica en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

Los investigadores, dirigidos por Wayne Z. Trivelpiece, determinaron que las condiciones climáticos favorables y la menor competitividad por el krill aumentaron el número de pingüinos en la Antártida entre los años 30 y 70 del pasado siglo.

Sin embargo, desde entonces los autores sugieren que el ascenso en las temperaturas y la mayor competitividad entre los mamíferos marinos podría haber disminuido la densidad del Krill hasta en un 80 por ciento. Los declives en la población de pingüinos coinciden con la pérdida de krill y las crías de las aves podrían ser más vulnerables a la reducción de alimentos.

Estos descubrimientos desafían la hipótesis del 'hielo marino', que mantiene que el calentamiento global ha reducido las poblaciones de los pingüinos Adélie que prefieren el hielo al disminuir el hábitat invernal, mientras que simultáneamente ha beneficiado a los pingüinos de cara marcada que evitan el hielo.

Los pingüinos de cara marcada se encuentran en la lista de especies que padecen un grado bajo de amenaza en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, pero los autores advierten que se prevé un aumento en las operaciones de pesca de krill y que tanto los pingüinos de cara marcada como los Adélie probablemente experimentarán un declive continuado si se reduce aún más la abundancia de krill.

EUROPA PRESS

jueves, 10 de marzo de 2011

Los polos se están deshaciendo más rápido de lo previsto

Los polos se están deshaciendo más rápido de lo previsto
Las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida están perdiendo su masa a un ritmo más acelerado de las predicciones hechas hasta ahora, lo que repercutirá en una subida global del nivel del mar, según un estudio difundido por la NASA.

Los resultados del estudio sugieren que las capas de hielo se están deshaciendo más rápido que los glaciares de las montañas.

Como ejemplo en 2006, los polos perdieron una masa combinada de 475 gigatoneladas al año en promedio, una cantidad suficiente para elevar el nivel global del mar en un promedio de 1,3 milímetros al año frente a las 402 gigatoneladas que perdieron de promedio los glaciares de la montaña.

LA NASA ha analizado datos de sus satélites entre 1992 y 2009 y ha descubierto que cada año durante el curso del estudio, las capas de hielo de los casquetes polares perdieron un promedio combinado de 36,3 gigatoneladas más que el año anterior.

"Que las capas de hielo serán la principal causa del aumento del nivel del mar en el futuro no es sorprendente, ya que poseen una masa de hielo mucho mayor que los glaciares de montaña", señaló el autor del estudio, Eric Rignot, de la Universidad de California.

"Lo sorprendente es que esta mayor contribución de las capas de hielo ya está sucediendo", advirtió el científico que llevó a cabo la investigación con la colaboración del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.

Las mediciones realizadas indican que "si continúan las tendencias actuales, es probable que el aumento del nivel del mar sea significativamente mayor que los niveles proyectados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático en 2007", agregó.

EFE

sábado, 8 de enero de 2011

La superficie helada del Ártico bate récords de mínimos

La superficie helada del Ártico bate récords de mínimos
El año 2010 terminó con las temperaturas cambiadas en el Hemisferio Norte. Mientras sucesivas olas polares azotaban Europa colapsando aeropuertos bajo la nieve y haciendo que países como Inglaterra experimentaran los días más fríos de su historia, las latitudes Árticas se 'sofocaban' con temperaturas inusualmente altas. En algunos puntos, estaban hasta 10 grados por encima de lo normal. Basta pensar cuál sería la temperatura en España con 10 grados por encima de lo normal para hacerse una idea del impacto que supone esta subida de los termómetros en las latitudes boreales.

Los datos de temperatura acaban de ser ofrecidos por el National Snow and Ice Data Center (NSIDC) un organismo público de EEUU que es la máxima referencia en el estudio de las zonas polares. Utiliza la red de satélites de la NASA y sus mediciones, que se remontan a 1979, permiten tener datos certeros y homogéneos sobre la variación del hielo año tras año.

Según este organismo, las temperaturas inusualmente altas en el Ártico han provocado que este se encuentre también con una cobertura mínima de hielo para un mes de diciembre. Así, el NSIDC informa de que la superficie helada tuvo de media en diciembre de 2010 una extensión de 12 millones de kilómetros cuadrados. Es la más baja registrada para diciembre desde 1979.

La cifra de 2010 está 270.000 kilómetros cuadrados (como media España) por debajo del récord anterior, que ocurrió en 2006. Respecto a la media de los meses de diciembre de 1979-2000, el de 2010 está 1,35 millones de kilómetros cuadrados por debajo. Según NSIDC el hielo en diciembre ha descendido una media del menos 3,5% por década desde el año 1979.

Las cálidas temperaturas en el ártico se deben a dos motivos según explica en una nota de prensa el NSIDC. Por una parte, las áreas del océano que aún no se han congelado continúan emitiendo calor a la atmósfera. Además, una inusual pauta de circulación ha traído aire cálido al Ártico desde el sur. Según los expertos, una fuerte fase negativa de la Oscilación Ártica (una atmosférica que estratifica las presiones en el hemisferio norte) domina las latitudes medias y altas del hemisferio norte desde diciembre de 2010. Eso atrae altas presiones muy por encima de lo normal al Ártico y hace que en las latitudes medias (las de Europa o EEUU) se instalen presiones por debajo de lo normal.

De este modo, las temperaturas superficiales del aire en el este de Siberia superaban la media de diciembre por una diferencia de seis y 10 grados. En el este del Ártico canadiense, la bahía de Baffin, el estrecho de Davis y la bahía de Hudson las temperaturas superaban seis grados la media. La máxima anomalía se registraba en diciembre en la parte sur de la isla de Baffin con temperaturas superiores en 10 grados a lo habitual.

En agudo contraste, otras partes del Ártico están más frías de lo habitual. Así, Alaska, la parte central de Siberia y y Escandinavia estaban entre cuatro y siete grados más frías de la media de las últimas décadas.

Pedro Cáceres | ELMUNDO.es

Científicos de varios países viajan a la Antártida a perfeccionar sus conocimientos

Científicos de varios países viajan a la Antártida
Al menos 200 científicos de varios países esperan viajar desde la austral ciudad de Punta Arenas a la Antártida, donde profundizarán sus conocimientos sobre el continente helado, según un comunicado difundido por el Instituto Chileno Antártico.

Como parte de la segunda etapa de la XLVII Expedición Científica Antártica, estos 200 expertos esperan, nada más el clima se los permita, sumarse a otros 50 científicos que ya se trasladaron al continente blanco y continúen desarrollando sus trabajos de investigación en esa zona.

En la actualidad hay 28 Programas Antárticos Nacionales, de los cuales 15 tienen a la capital de la región de Magallanes como una de las principales entradas aéreas o marítimas con el fin del mundo.

Las expectativas para esta nueva excursión son altas, sobre todo para Angie Díaz, investigadora de la Universidad de Chile que se encuentra realizando un proyecto que estudia la separación y conexión entre las faunas marinas de la Antártida y Suramérica.

Por otra parte, la científica proveniente de la Universidad de Magallanes Nancy Calisto busca determinar en esa zona si la presencia humana y las actividades antropogénicas en las cercanías de las bases antárticas de Chile existe alguna especie de contaminación que se pueda medir.

De este modo, múltiples investigadores tanto nacionales como internacionales esperan hacer de esta travesía "una experiencia memorable" y que entregue resultados concluyentes de los estudios que se encuentran realizando hace un tiempo en la antártida chilena.

La delegación de 50 científicos partió la tarde de este lunes rumbo a la base "Profesor Julio Escudero" perteneciente al Instituto Antártico Chileno, donde luego fueron trasladados vía aérea hasta la península Antártica, precisó el comunicado.

Esta expedición científica conmemora la celebración mundial de la hazaña de Roald Amundsen, el explorador noruego que por primera vez pisó el Polo Sur el 14 de diciembre de 1911.

EFE
 

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