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viernes, 12 de marzo de 2010

Para los animales del Ártico es indiferente que sea de día o de noche

Para los animales del Ártico es indiferente que sea de día o de nocheEspecies árticas como los renos expuestas a largos períodos de nocturnidad o de luz solar, según el momento del año, abandonan el uso del reloj interno que determina los ritmos biológicos en la mayoría de organismos vivos y desarrollan el suyo propio.

"Los animales desarrollan un reloj que encaja con su medio ambiente y su forma de vida", explicó a Efe Karl-Arne Stokkan, de la universidad noruega de Tromsø y coautor de un estudio publicado hoy en la revista Current Biology.

La pérdida del reloj biológico en el reno que vive en el Círculo Polar Ártico ha sido una solución adoptada por esta especie durante su evolución para vivir bajo extremas condiciones, en lugares donde gran parte del año sólo ven el sol o sólo ven la luna.

"Nuestras investigaciones desvelan que la evolución ha acabado por desconectar el mecanismo de reloj celular", explicó en un comunicado Andrew Loudon, de la Universidad de Manchester.

Los ciclos día-noche (con una duración de 24 horas) marcan los ritmos de las hormonas, que son oscilaciones de las variables biológicas generadas en la mayoría de organismos en intervalos regulares de tiempo y observados por algún tipo de variación fisiológica.

Los organismos utilizan sus relojes circadianos para controlar su fisiología y comportamiento a lo largo de las 24 horas del día y organizar sus funciones vitales.

"Tales relojes diarios podrían ser un estorbo en contextos donde no es fiable el ciclo de luz y oscuridad durante gran parte del año", indicaron los investigadores.

Por ejemplo, el ritmo interno natural de secreción de melatonina, hormona que regula los períodos de sueño y vigilia según el ciclo circadiano de 24 horas, no aparece en renos que habitan en el Ártico.

"En su lugar, los niveles de hormonas suben y bajan en respuesta directa a la luz y la oscuridad", indicaron en un comunicado los investigadores, que establecieron sus conclusiones tras observar que dos "genes reloj" o indicadores no mostraban cambios cíclicos en los renos como lo hacían en otros animales.

"Nuestros resultados de melatonina confirman que no hay reloj o que éste está desconectado" en los renos árticos, dijo Stokkan.

Aunque según los investigadores el hallazgo fue al principio una sorpresa, ahora sospechan que otros animales de Ártico podrían comportarse de manera similar.

La pérdida de ese reloj circadiano "creemos que es una adaptación a las condiciones de luz extremas en latitudes altas que afecta a los genes y, por tanto, requiere muchas generaciones de selección genética para desarrollarse", afirmó Stokkan.

En su opinión, "tales cambios no ocurrirán en un ser humano individual. Sin embargo, eso no significa que el reloj biológico humano no se vea afectado por las condiciones extremas de luz en altas latitudes".

EFE

sábado, 6 de marzo de 2010

El suelo congelado del Ártico libera tanto metano como todos los océanos

El suelo congelado del Ártico libera tanto metano como todos los océanosEl gas metano se está filtrando a la atmósfera procedente del permafrost o suelo congelado sumergido en el Océano Ártico a tasas comparables a lo estimado para todos los océanos del mundo, según un estudio de la Universidad de Alaska en Fairbanks (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Science'.

El descubrimiento revela una gran fuente de gas metano que había pasado desapercibida y que está escapando del permafrost submarino en vez del de tierra. Los investigadores señalan que emisiones similares pero más extendidas podrían tener efectos dramáticos sobre el calentamiento global en el futuro.

Los científicos, dirigidos por Natalia Shakhova, se trasladaron en barcos rompehielos rusos cada año entre 2003 y 2008 para llegar a la plataforma ártica de Siberia Oriental y evaluar el agua en esta zona. Tras más de 5.000 observaciones en el mar, los investigadores informan de que el 80 por ciento del agua del fondo y más del 50 por ciento del agua superficial en la capa continental está supersaturada con metano que se origina en el permafrost inferior.

El permafrost del fondo oceánico contiene grandes cantidades de carbono y los expertos están preocupados de que su liberación como gas metano pueda conducir a temperaturas atmosféricas más templadas, creando así un bucle de retroalimentación positivo que sólo conduciría al escape de más metano desde el permafrost y, por ello, a más calentamiento global.

Dado que el flujo de metano en la plataforma ártica de Siberia Oriental parece ahora estar a la par con las estimaciones de todos los océanos combinados, los investigadores recomiendan que sus datos sean tomados en consideración de manera inmediata para evaluar cómo el clima ártico podría calentarse en un futuro cercano.

EUROPA PRESS
 

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