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viernes, 3 de diciembre de 2010

Disminuye el agujero de la capa de ozono en la Antártida

Disminuye el agujero de la capa de ozono en la Antártida
El agujero de la capa de ozono sobre la Antártida se ha reducido a su menor tamaño en los últimos cinco años, aseguró hoy el Instituto Nacional del Agua e Investigación Atmosférica de Nueva Zelanda. Los científicos calculan que el agujero podría sellarse en torno al año 2080.

Los científicos calcularon que el tamaño del agujero (área de la capa de ozono adelgazada),es de 22 millones de kilómetros cuadrados, cuando en 2009 era de 24 millones y en 2000, el año en que se registro la mayor brecha, 29 millones. El déficit delozono también se ha reducido a 27 millones de toneladas, comparado con las 35 millones de toneladas de 2009 y las 43 de 2000.

"Podemos decir que el agujero en la capa de ozono está mejorando de acuerdo con las observaciones de este año", dijo el científico atmosférico Stephen Wood. Wood apuntó que el acuerdo internacionalProtocolo de Montreal de 1987 está dando resultado. "Hemos tenido unos cuantos años sucesivos con agujeros menos severos. Estos es una señal de que estaríamos empezando a ver una recuperación", dijo Wood.

La capa de ozono, que protege a los seres vivos de las dañinas radiaciones ultraviletas, disminuyó, según demostraron los científicos, por el efecto de productos como el cloroflurocarbono, utilizados en refrigeradores o aerosoles, prohibidos a partir del acuerdo de Montreal. El agujero en la capa de ozono se forma cada año en la Antártida entre agosto y septiembre, y se cierra entre noviembre y diciembre.

jueves, 25 de noviembre de 2010

La Campaña Antártica 2010-2011 consta de 16 proyectos de biología y ciencias de la tierra

La Campaña Antártica 2010-2011
La Campaña Antártica 2010-2011 constará en esta edición de 16 proyectos de investigación sobre biología, geología, vulcanología o el cambio climático, que desarrollarán 53 investigadores -48 de ellos españoles y entre ellos, dos de L'Oceanogràfic de Valencia-, con la colaboración de la Armada y el Ejército de Tierra. La campaña cuenta con una financiación total del Ministerio de Ciencia e Innovación por valor de 9 millones de euros.

En esta edición, presentada este martes en Valencia, la base antártica española Gabriel de Castilla, ubicada en la Isla Decepción, operará al cien por cien de sus posibilidades, después de las obras de remodelación de la anterior campaña, que costaron 1,1 millones de euros.

Según han destacado en la presentación, que ha acogido la Universitat Politécnica de Valencia, para lograr el éxito de esta labor de investigación es fundamental la cooperación entre el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Ministerio de Defensa, a través de la Armada y el Ejercito de Tierra, así como el apoyo de la Unidad de Tecnología Marina del CSIC, coordinador logístico de la campaña.

La jefa del Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Subdirección General de Proyectos de Investigación del MICINN, Lourdes Arnesto, ha explicado que de los 16 proyectos de la campaña, 13 de ellos se desarrollarán íntegramente en instalaciones españolas y los tres restantes, en las bases de Chile, Brasil y Nueva Zelanda.

PROYECTOS

Entre los proyectos, se encuentra el estudio de la composición genética de la comunidad de virus de los lagos de la península Antártica, que permitirá comprobar su evolución, y otro que se centra en estudiar los mecanismos de detección de las presas por parte de pingüinos, para sentar las bases fisiológicas que permitan la localización de zonas de alimentación por los pingüinos.

La actividad investigadora se desarrolla coincidiendo con el verano austral, y las bases se abren de diciembre a marzo. En esta campaña participarán 70 investigadores o técnicos, que implicarán 180 movimientos de personal gracias al Buque de Investigación Oceanográfica y se realizarán tres vuelos adicionales entre Punta Arenas y la Antártica para el traslado de personal, implicando el traslado de unos 50 investigadores o técnicos.

De este modo, se mantiene la presencia de España en el territorio antártico, en cumplimiento a los acuerdos suscritos en el marco del Tratado Antártico y sus Protocolos.

Según Alberto Corres Zubeldia, General Jefe de la Fuerza Logística Terrestre nº 2, el ejército ha participado en estas misiones los últimos 22 años, por lo que es la "operación más antigua fuera del territorio nacional" y ha calificado de "privilegio" estas misiones, que después son de "enorme utilidad" en otras que entrañan dificultad por su situación climatológica o geográfica.

En la misión colaboran 39 militares -cuatro de ellos, destinados en la Comunitat Valenciana- en el área logística -alimentación, infraestructura, motores, sanidad-; comunicaciones; gestión medioambiental, incluyendo monitorización del impacto medioambiental por actividades humanas como el turismo; desplazamientos en la zona, por tierra o mar y seguridad ante situaciones de emergencia causadas por la orografía y la climatología, entre otra. También se desarrollan proyectos de investigación y experimentación de interés para el Ejército de Tierra.

EUROPA PRESS

viernes, 17 de septiembre de 2010

Una nueva especie de esponja de los fondos sumergidos de la Antártida

Esponjas 'chupachups'. Julian GuttUn equipo de científicos presentan una nueva especie de esponja de los fondos sumergidos de la Antártida, y debido a las similitudes de esta con el famoso caramelo con palo, el Chupa-Chups, le han puesto como nombre científico 'Stylocordyla chupachups'.

Los investigadores del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), y del Centro de Estudios Avanzados de Blanes(CEAB-CSIC), han confirmado la presencia de una nueva especie de esponja en en aguas del polo sur y que denominaron primeramente 'Stylocordyla boreales'. El estudio ha sido publicado en la revista Polar Biology.

"Le hemos puesto el nombre del caramelo como homenaje a nuestros hijos pequeños, que son los que más sufren nuestra ausencia cuando nos embarcamos en expediciones durante meses a océanos lejanos como el Antártico", comenta el investigador del departamento de Biología Marina y Oceanografía del ICM-CSIC, Josep Maria Gili, y miembro del grupo que recogió por primera vez este tipo de esponjas en su segunda campaña antártica en el año 2000.

Las esponjas son uno de los grupos de invertebrados predominantes a los mares del Antártida. Representan aproximadamente el 75% de la biomasa de las comunidades bentónicas (organismos que viven sobre sustratos al fondo del mar), especialmente entre 100 y 200 metros de profundidad. Junto con su omnipresencia, las esponjas antárticas destacan por su diversidad: hasta ahora se han registrado unas 350 especies diferentes, entre las cuales se ha sumado recientemente la 'Stylocordyla chupachups'.

En concreto, la esponja-Chupachups rechaza los fondos duros de la plataforma continental del mar de Weddell y prefiere las superficies horizontales o inclinadas. Las poblaciones más densas se encuentran a entre 150 y 300 metros de profundidad y cada vez que se produce un desprendimiento de bloques de hielo de un iceberg (hecho que destruye el fondo marino), es de las primeras especies a repoblar el ecosistema. Los nutrientes almacenados al hielo se precipitan al fondo del mar y la vida crece de nuevo. Por este motivo se puede deducir que la presencia de estas esponjas indica que ha habido una colonización recientemente.

El hallazgo pone de manifiesto la diversidad biológica de las aguas polares y para advertir que "las especies más comunes en las aguas antárticas son exclusivas de este continente", declara Josep María Gili. Tan específicas son estas esponjas que parece ser que acumulan 30 millones de años de aislamiento.

El hallazgo de esta nueva especie ha roto con una de las creencias dentro del ámbito de la biodiversidad marina, la bipolaridad. Esta consiste en que una determinada especie habita a la vez en los dos polos del planeta. Contrariamente a este patrón, la 'Stylocordyla chupachups', al igual que muchas de las especies de la Antártida, es endémica de este continente, es decir, que sólo se encuentra en esta zona. Este hecho está relacionado con el origen del Antártida (el antiguo continente de Gondwana), región que no está vinculada a los continentes que conforman hoy en día los mares del hemisferio norte.

Las esponjas en general son un grupo de invertebrados conocidos desde tiempos remotos pero no hay muchos estudios sobre ellas. Los robots submarinos han puesto de manifiesto que, por debajo los 50 metros de profundidad, las esponjas dominan el ecosistema. La simplicidad de estos organismos hace que sean muy eficientes y se adapten fácilmente a cualquier entorno. Su alimentación consiste en partículas que se precipitan al fondo desde la superficie marina.

ELMUNDO.es

jueves, 16 de septiembre de 2010

Investigan en el Ártico el efecto de las cascadas submarinas en el océano profundo

Investigan en el Ártico el efecto de las cascadas submarinas en el océano profundoCientíficos de la Universitat de Barcelona (UB) participan en una expedición liderada por un equipo a bordo del buque oceanográfico Jan Mayen de la Universidad de Tromso (Noruega), en la pretenden averiguar el papel que juegan las cascadas submarinas en el océano profundo y la afectación que sobre ellas puede tener el cambio climático.

Las cascadas submarinas se desencadenan por la refrigeración de las aguas superficiales, y comportan la inyección masiva de materia y energía en el océano. El proceso, de carácter recurrente, aporta oxígeno y nutrientes a los fondos abisales.

Los investigadores suponen que el cambio climático y la consiguiente menor refrigeración de la superficie del mar en el Ártico podría afectar al proceso. La campaña, financiada con fondos del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea (UE), pretende estudiar los ecosistemas marinos profundos y el impacto de la actividad humana en los océanos.

La dificultad de la investigación en el Ártico radica en el hecho de que una parte de la superficie del mar se encuentra congelada, mientras que otra proporción se hiela durante gran parte del año.

Expertos del Grupo de Investigación Consolidado en Geociencias Marinas de la UB han desplegado equipos técnicos para estudiar el fenómeno, para conocer mejor la trayectoria de dichas cascadas.

Los científicos han instalado correntímetros -para medir la dirección y velocidad de las corrientes- y trampas de partículas a profundidades que van desde los 1.000 hasta los 2.000 metros de profundidad, y los aparatos recogerán datos de forma periódica hasta el verano de 2011.

EUROPA PRESS

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El cambio climático permitirá explotar el Ártico

El cambio climático permitirá explotar el ÁrticoHasta hace muy poco, el hielo impedía explotar la extraordinaria riqueza energética y mineral del Océano Ártico. Sin embargo, el deshielo provocado por el aumento de las temperaturas va a hacer posible lo que durante muchos años era impensable: extraer gas, petróleo y metales preciosos así como navegar por rutas que históricamente han estado congeladas. Quizás sea esta la razón por la que, tras 40 años de disputa, Rusia y Noruega han decidido que ya era hora de resolver el conflicto por la soberanía de esta zona rica en combustibles fósiles.

El tratado firmado este miércoles pone fin al enfrentamiento entre estos dos países bañados por las aguas del océano helado y abre la puerta a la exploración de sus recursos. Sin embargo, no son los únicos países involucrados en el conflicto. Canadá, EEUU y Dinamarca también reclaman parte de este territorio que, a diferencia de la Antártida, no está protegido.

Que el Ártico será muy pronto accesible lo ha demostrado recientemente la empresa británica Cairn Energy. Para disgusto de los ecologistas, este verano . A finales de agosto anunció el hallazgo de gas y petróleo, una noticia a la que la organización Greenpeace respondió con una acción de protesta que logró frenar temporalmente la extracción de gas.

Creciente deshielo

El Océano Ártico está cubierto por una capa dinámica de hielo marino. Crece cada invierno y disminuye en verano, debido al aumento de las temperaturas, de manera que su mínimo anual se registra en septiembre u octubre. El año pasado, por ejemplo, la capa de hielo alcanzó su mínimo grosor el 12 de septiembre. El nivel de hielo fue el tercero más bajo desde 1979, año en que se realizan mediciones vía satélite.

Aún se desconoce el nivel mínimo que se alcanzará en 2010 pero las imágenes difundidas el pasado 3 de septiembre por el satélite de la NASA Aqua 3 indican una importante reducción de la capa de hielo. En la fotografía se observa toda la costa norte de Rusia transitable, lo que facilitaría así la apertura de la deseada ruta marítima hacia China desde Europa por el Ártico. El interés comercial de esta nueva ruta es evidente ya que el sector del transporte de mercancías ahorraría tiempo y dinero.

Regulador del clima mundial

En la misma línea, un estudio hecho público esta semana por el Instituto Alfred Wagner de Investigación Polar y Marina (AWI)advierte del aumento gradual del deshielo debido al calentamiento global. Según las mediciones llevadas a cabo por este centro, el registro de este año es el tercer peor dato desde 1972.

El hielo marino del Ártico es clave para regular el clima mundial, pues enfría el planeta al reflejar la luz solar hacia el espacio. Asimismo, influye en la circulación oceánica mediante la conversión de las cálidas aguas del Pacífico que fluyen hacia el Ártico en agua fría, más salada, que después desemboca en el Atlántico.

Por ello, los científicos han mostrado su preocupación por la rápida disminución de la capa de hielo registrada durante los últimos años. Las regiones polares son particularmente sensibles a los efectos del cambio climático pero las consecuencias podrían afectar a todo el planeta.

Teresa Guerrero | ELMUNDO.es

lunes, 13 de septiembre de 2010

La cuarta reducción anual consecutiva de la superficie helada del océano Ártico

la cuarta reducción anual consecutiva de la superficie helada del océano ÁrticoLa superficie de océano Ártico cubierta de hielo se reducirá a final de este verano hasta los 4,9 millones de kilómetros cuadrados, lo que supone su cuarta reducción anual consecutiva.

El Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina (AWI) avanzó estos datos al presentar en Bremerhaven, en el norte de Alemania, las conclusiones de su último estudio, en el que se advierte del gradual aumento del deshielo, un proceso ligado al calentamiento global.

El científico del AWI Lars Kaleschke se mostró "particularmente preocupado" por "la aceleración" del proceso de deshielo en el polo norte.

"El hielo es muy quebradizo. Hay muchas zonas abiertas de agua. Sólo en la costa norte de Groenlandia se pueden encontrar aún áreas de hielo compactas", explicó Kaleschke.

Según el AWI, el registro de este año es el tercer peor dato desde 1972, el año en el que esta institución comenzó a medir el área helada en el Polo Norte mediante satélite.

El peor dato de los últimos años fue el del 2007, cuando la superficie helada sobre el océano Ártico se redujo hasta los 4,2 millones de kilómetros cuadrados, lejos de los 7,8 millones de kilómetros cuadrados de mar congelado de 1980.

Además, la altura del hielo se ha reducido en un promedio de 110 kilómetros cúbicos en el último siglo, según Rüdiger Gerdes, otro científico del AWI especializado en hielo marino.

"Sólo la influencia del hombre puede explicar cómo el hielo marino ha encogido de forma tan considerable en los últimos años", aseguró Kaleschke.

"Aquí se ve realmente el cambio climático", concluyó por su parte Gerdes.

EFE

Antártica, más vulnerable de lo pensado

Los briozoos no tienen la capacidad de desplazarse por sí mismos. Foto: British Antarctic SurveyUnas diminutas criaturas marinas que habitan los mares que rodean el continente antártico, conocidas bajo el nombre de briozoos, podrían esconder la clave de cuán vulnerable es la plataforma de hielo de la Antártica Occidental.

Hasta el momento se daba por sentado que esta masa de hielo, la tercera más grande del mundo, era relativamente estable.

Sin embargo, tras estudiar la distribución geográfica de los briozoos, los investigadores del British Antarctic Survey (BAS, por sus siglas en inglés) llegaron a la conclusión de que la plataforma es mucho más frágil de lo que se pensaba.

Según el estudio, ésta podría haber colapsado parcialmente hace cerca de 125.000 años, una distancia temporal que en términos geológicos puede considerarse como relativamente reciente.

Si la plataforma es menos resistente de lo que se pensaba, su derretimiento contribuiría significativamente al aumento del nivel de los mares a nivel global, con consecuencias obvias para todas las regiones costeras.

Pasaje

Cuando los científicos analizaron los briozoos en la plataforma antártica, descubrieron grandes similitudes entre las colonias que habitan el Mar de Weddell y el Mar de Ross, dos masas de agua separadas por la plataforma de hielo de la Antártica Occidental, que se extiende por más de dos mil kilómetros.

"La mejor explicación para entender este fenómeno es que esta masa de hielo debió haber colapsado hace relativamente poco tiempo, dando lugar a la formación de un canal de agua entre los dos mares, porque el que las corrientes pudieron haber transportado a estos animales", le explicó a BBC Mundo David Barnes, principal autor del estudio.

"Nos concentramos en estos animales porque son un muy buen modelo para investigar la relación entre estas dos regiones, ya que no se dispersan con facilidad. No se mueven, y sus larvas, cuando se desprenden, van a parar al fondo del mar", añadió el investigador.

Si la plataforma de hielo fuese estable y no se hubiese derretido recientemente, como se pensaba con anterioridad a este estudio, las dos poblaciones de briozoos hubiesen evolucionado de forma diferente y las similitudes habrían desaparecido.

Punto débil

Dado que en la actualidad estamos atravesando un período cálido, Barnes considera crucial saber qué nos deparará el futuro para mejor la planificación.

"La reducción del plataforma de la Antártica Occidental contribuye al aumento del nivel de los mares a razón de medio milímetro por año. Quizá esto no parezca alarmante", comentó el investigador.

"Pero lo que importa", continuó Barnes, "no es necesariamente en qué medida aumenta, sino que cuando tiene lugar un fenómeno extremo, como por ejemplo, cuando se produce una tormenta en momentos en que la marea está muy alta, si hay una elevación del nivel del mar, más probabilidades hay de que la tormenta destruya las defensas costeras".

El próximo paso será determinar exactamente cuándo y dónde se quebró la plataforma.

"Queremos saber cuál es su punto débil", le dijo a BBC Mundo el investigador.

Una vez que se logré determinar dónde ocurrió, será posible obtener más detalles sobre cuándo tuvo lugar la ruptura.

"Entender qué pasó con la plataforma, nos permitirá vislumbrar qué puede llegar a ocurrir en el futuro", añadió Barnes.

Laura Plitt | BBC Mundo

martes, 7 de septiembre de 2010

Un observatorio de neutrinos de alta energía que utiliza el hielo profundo antártico

Los registros de los sensores del observatorio IceCube se transmiten por cables desde las perforaciones en el hielo hasta los ordenadores del laboratorio. J. HAUGENSi los experimentos de física de partículas suelen ser sorprendentes, el IceCube bien puede ser el más peculiar. Se trata de un observatorio de neutrinos de alta energía que utiliza mil millones de toneladas de hielo profundo antártico, de extremada transparencia, para detectar neutrinos con gran precisión, tal vez las partículas elementales más fantasmagóricas dado que apenas interaccionan con la materia y billones de ellas atraviesan cualquier cosa cada día, incluso el cuerpo humano, sin que se note. Por eso es dificilísimo verlas y por eso los físicos diseñan extraños dispositivos para estudiarlas. El IceCube, que se empezó a construir en 2004 justo en el polo Sur, junto a al base científica estadounidense Amundsen-Scott, tras años de planes y ensayos; se terminará en enero de 2011.

El observatorio, que en la superficie se extiende un kilómetro cuadrado y se adentra en el hielo antártico hasta 2.500 metros de profundidad, esta formado por un conjunto de 86 líneas verticales con detectores y equipos electrónicos. En total son 5.160 sensores ópticos, además de todos los dispositivos de registro y transmisión de datos. Para colocar las líneas se van haciendo perforaciones de 61 centímetros de diámetro en el hielo con agua caliente, se bajan las líneas de instrumentos y, cuando el agua se vuelve a congelar, quedan fijas. La dificultad de la construcción del Icecube y las complicaciones de la logística en el continente blanco han sido tremendas, explican el director científico del proyecto, el estadounidense Francis Halzen y su colega Spencer Klein en un largo artículo publicado en una revista del Instituto Americano de Física (API) ahora que se acerca ya la hora de comenzar (el año que viene) la investigación. Con él, afirman, se abren las puertas de la auténtica astronomía de neutrinos. En los fenómenos más violentos del universo, como explosiones estelares, agujeros negros o estallidos de rayos gamma, se generan estas partículas y su estudio ayudará a resolver misterios de estos fenómenos cósmicos.

IceCube se basa en el hecho de que cuando un neutrino choca contra el núcleo de una molécula del agua helada se genera una emisión de luz llamada Cherenkov que ven los sensores del detector. La información combinada de los sensores perfectamente calibrados y sincronizados permitirá reconocer las fuentes de esos neutrinos en el universo. También la materia oscura puede desvelarse en esta gran instalación, aseguran los especialistas.

El nuevo gran detector, cuyo coste asciende a 212 millones de euros, es heredero directo de varios predecesores, trampas de de neutrinos también peculiares (con las líneas sumergidas en el mar por, ejemplo) y varios han tenido éxito y funcionan. Otros fracasaron porque el reto era excesivo para la tecnología del momento, como el Dumand, que se empezó a montar cerca de Hawai para aprovechar las aguas oceánicas allí como Icecube aprovecha el hielo transparente de la Antártida, recuerdan Halzen y Klein. Un detector en el lago Baikal y tres en el Mediterráneo (Antares, Nestor y Nemo) han aportado los conocimientos y la experiencia suficiente para confiar en el éxito del IceCube. Antares, cerca de la costa francesa, instalado a 2.400 metros de profundidad, está ya completo con 12 líneas de sensores y funciona. Otros observatorios, más pequeños pero muy eficaces para determinados estudios están en funcionamiento, como el Superkamiokande japonés o el SNO canadiense, situado en las profundidades de una mina de carbón.

Pero el antecesor directo del IceCube ha sido el Amanda, también instalado en el continente blanco y en funcionamiento desde 2000 a 2009. El nuevo dispositivo es mucho más ambicioso y, gracias a su gran tamaño, permitirá llegar más lejos científicamente. "Hacen falta inmensos detectores de partículas para capturar neutrinos cósmicos en cantidades estadísticamente significativas", escriben los dos físicos en la revista Review of Scientific Instruments de la API. El IceCube observará varios cientos de neutrinos de alta energía cada día, según las previsiones.

La construcción de una instalación como IceCube en la Antártida, un proyecto internacional liderado por la National Science Foundation estadounidense, es extremadamente compleja. La temporada anual para trabajar es muy corta, solo de mediados de octubre a mediados de febrero (el verano austral), y para hacer todas las perforaciones en el hielo colocando las líneas de sensores han hecho falta siete campañas. Solo el transporte hasta el polo Sur de todo el material, desde perforadoras hasta plantas energéticas y de agua caliente hasta bombas de alta presión, es ya una complicación. La mayor parte de los equipos han sido especialmente diseñados para este trabajo. Halzen y Klein agradecen especialmente el apoyo que presta en el proyecto el personal de la base antártica Amundse-Scott.

ALICIA RIVERA | ELPAIS.com

martes, 17 de agosto de 2010

El Antártico crece mientras el Ártico se derrite

El Antártico crece mientras el Ártico se derriteUn fenómeno curioso ocurre desde hace varias décadas en las aguas polares del planeta Tierra: mientras que el océano Ártico mengua en extensión, el Antártico tiende a lo contrario, sus aguas congeladas aumentan ligeramente en kilómetros.

Por primera vez investigadores del Instituto de tecnología de Georgia (Georgia Institute of Technology) han dado una explicación a la aparente paradoja del aumento del hielo oceánico Antártico en un clima más cálido.

Actualmente, mientras la atmósfera se calienta, el ciclo hidrológico se acelera y ocurren más precipitaciones en las aguas del sur que rodean la Antártida. El aumento de precipitaciones, sobre todo en forma de nieve, estabiliza la zona superior de las aguas congeladas y las aíslan. Adicionalmente, la nieve tiende a reflectar el calor atmosférico y ayuda a evitar el deshielo.

La investigación ha sido publicada esta semana en la revista norteamericana Proceedings of the National Academy of Science. Jiping Liu, uno de los responsables de la investigación, declara: "Queríamos entender esta aparente paradoja para comprender la posible evolución del océano Antártico ante el aumento de temperaturas por el efecto invernadero".

En cualquier caso, los modelos climáticos predicen un aumento de los gases de efecto invernadero durante el siglo XXI, lo que supondrá el deshielo más rápido de los glaciares tanto por la zona inferior como por la superior. Los expertos también alertan de una probable disminución de las nevadas, que serían sustituidas por lluvias, aumentando el ritmo del deshielo.

"Nuestro hallazgo plantea algunas posibilidades interesantes sobre lo que podríamos ver en las próximas décadas, que incluye la extensión del deshielo oceánico en el Antártico", explica la investigadora Judith A. Curry, de la escuela de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera en Georgia (School of Earth and Atmospheric Sciences at GIT).

ELMUNDO.es

viernes, 13 de agosto de 2010

Renovado el acuerdo internacional para frenar la contaminación en la Antártida

Renovado el acuerdo internacional para frenar la contaminación en la AntártidaDelegados de 28 países se han comprometido a frenar la contaminación que causan actividades científicas en la Antártida y, sobre todo, las decenas de miles de turistas que visitan el llamado "continente blanco" cada año.

El compromiso se logró durante la reunión anual del Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales (COMNAP, por su sigla en inglés) al cabo de cuatro días de deliberaciones en Buenos Aires.

Las partes resolvieron coordinar políticas que incluyen la creación de áreas de protección del ecosistema y un mayor control para impedir incumplimientos de normas ecológicas y de seguridad.

Una de las principales preocupaciones del comité es la "conducta negligente" de turistas que visitan la Antártida en pequeños buques que están fuera de los registros de la agencia internacional que regula esa actividad.

"No queremos limitar la presencia de turistas en la Antártida pero sí vigilar mejor sus actividades para que respeten las normas ambientales", apuntó a Efe Mariano Mémolli, delegado argentino en la reunión de Buenos Aires.

Mémolli calculó que unos 40.000 turistas visitan anualmente el "continente blanco" y buena parte de ellos viaja en barcos que no están avalados por la agencia internacional de turismo en la Antártida.

"Muchos de los turistas independientes están fuera de control. Acceden a las áreas de pingüinos, lo que incrementa su mortalidad, arrojan basura e incluso roban elementos históricos", se lamentó.

En este sentido, se analizó la implantación de medidas que limiten este tipo de turismo y sancionen las acciones negligentes, aunque los países del Tratado Antártico carecen actualmente de las "herramientas jurídicas necesarias" para limitar y controlar al turismo independiente.

Mémolli explicó que buques turísticos no registrados viajan hacia la Antártida desde puertos de países que no son parte del tratado, que entró en vigor en 1961 y cuenta actualmente con 48 signatarios, entre miembros consultivos (plenos) y adherentes.

Estos 48 países llevan adelante programas de investigación científica ya sea por medio de bases propias o en cooperación con otros y resulta imposible llevar un recuento de la cantidad de residuos que generan sus actividades, apuntaron otras fuentes del COMNAP.

Los portavoces señalaron que en la reunión de Buenos Aires también hubo mucha preocupación por los pequeños o grandes derrames de combustible que pueden ocasionar los barcos que navegan por la zona antártica.

El último accidente grave ocurrió en 2007 con el naufragio del crucero "Explorer", que estaba registrado en la agencia internacional de turismo antártico cuando naufragó cerca de las islas Shetland del Sur con 185.000 litros de gasóleo a bordo.

Episodios como el del "Explorer" han disparado en los últimos años la investigación para desarrollar microorganismos que reduzcan la presencia de hidrocarburos, una de las materias pendientes entre los países con intereses en el continente.

Algunas de estas investigaciones se presentaron durante la reunión bienal que celebró paralelamente en Buenos Aires el Comité Científico de Investigaciones Antárticas (SCAR) con la presencia de un millar de expertos de 40 países.

Uno de los proyectos más destacados es el del investigador Walter McCormac, del Instituto Antártico Argentino, quien ha impulsado un estudio para alterar microorganismos terrestres que, tras agregarles nutrientes, consiguen eliminar hasta un 85 por ciento de los restos de petróleo en superficies con temperaturas muy bajas, como la Antártida.

Los representantes del COMNAP se comprometieron también a aumentar la cooperación entre los países del Tratado Antártico en materia de investigación científica, especialmente en el estudio del avance del cambio climático.

Los glaciares antárticos pierden actualmente unas 5.000 millones de toneladas de hielo al año, indicó Mémolli.

Los delegados internacionales acordaron además mejorar la comunicación entre las distintas bases científicas antárticas, así como desarrollar el uso de energías alternativas e impulsar proyectos educativos y culturales.

Reino Unido, España, EE.UU., Rusia, Australia, Argentina y Brasil son algunos de los 28 miembros consultivos del Tratado Antártico, un convenio que regula aspectos sobre la libertad de investigación, defensa medioambiental, no proliferación nuclear y preservación pacífica de la Antártida.

Joan Faus | EFE

sábado, 7 de agosto de 2010

Una enorme isla de hielo se desprende de un glaciar en Groenlandia

Una enorme isla de hielo se desprende de un glaciar en GroenlandiaUna isla de hielo cuatro veces más grande que Manhattan se desprendió de uno de los dos principales glaciares de Groenlandia, según ha informado un grupo de científicos, en lo que representa el mayor evento de estas características en el Artico en casi 50 años.

La nueva isla, que se desprendió el jueves, ingresará a un remoto lugar llamado el Estrecho de Nares, a unos 1.000 kilómetros al sur del Polo Norte, entre Groenlandia y Canadá.

La isla tiene un área de 260 kilómetros cuadrados y un grosor de casi la mitad del rascacielos neoyorquino Empire State de 102 pisos, ha declarado Andreas Muenchow, profesor de ciencia marina e ingeniería en la Universidad de Delaware.

Muenchow explicó que esperaba que una porción de hielo se desprendiera del Glaciar Petermann, uno de los dos más grandes de Groenlandia, porque esa parte había crecido por siete u ocho años. Pero no supuso que sería tan grande.

"El agua dulce que contiene esta isla de hielo podría mantener el caudal de los ríos Delaware o Hudson por más de dos años", explicó el experto, cuya investigación en el área cuenta con el apoyo de la Fundación Nacional de Ciencia. "Podría también proveer a todos los grifos públicos estadounidenses de agua por 120 días", añadió.

Muenchow ha matizado que es difícil saber si el evento ocurrió debido al calentamiento global, porque sólo se mantenían registros del agua salada alrededor del glaciar desde el 2003. El flujo de agua salada bajo los glaciares es una de las principales causas de desprendimientos de hielo de Groenlandia.

"Nadie puede decir que esto haya sido causado por el calentamiento global. Pero tampoco nadie puede decir que no haya sido por ello", comentó Muenchow al respecto.

Trudy Wohlleben, del Servicio de Hielo Canadiense, fue quien descubrió inicialmente el desprendimiento. La isla de hielo podría llegar a tierra, quebrarse en trozos más pequeños o lentamente moverse hacia el sur, donde bloquearía las vías marítimas, dijo Muenchow.

REUTERS

martes, 3 de agosto de 2010

El clima ártico puede ser más sensible al calentamiento global de lo que se creía

El clima ártico puede ser más sensible al calentamiento global de lo que se creía. Foto: George Rinaldino TeichmannNuevas evidencias muestran que el clima ártico puede ser más sensible al efecto invernadero de lo que se creía, y que los niveles actuales del dióxido de carbono atmosférico pueden ser ya lo bastante altos como para acarrear cambios significativos e irreversibles en los ecosistemas árticos.

Un nuevo estudio internacional, dirigido desde la Universidad de Colorado en Boulder, indica que si bien la temperatura media anual en la Isla de Ellesmere, ubicada en el Ártico, era hace entre 2,6 y 5,3 millones de años (durante el Plioceno) bastante más elevada que la de hoy en día, los niveles de CO2 sólo eran ligeramente más altos que los actuales. La inmensa mayoría de los climatólogos está de acuerdo en que la Tierra se está calentando debido al aumento de las concentraciones de gases atmosféricos de efecto invernadero, generados principalmente por las actividades humanas que demandan quemar combustibles fósiles y deforestar bosques.

Los autores del estudio usaron tres métodos independientes para estimar las temperaturas del Plioceno en la Isla de Ellesmere en el Ártico canadiense. Emplearon mediciones de los isótopos de oxígeno presentes en la celulosa de árboles y musgos fósiles que revelan las temperaturas y los niveles de precipitación, un análisis de la distribución de lípidos en bacterias del suelo que se correlacionan con la temperatura, y un inventario de grupos de plantas del Plioceno que se superponen en áreas de distribución geográfica con la vegetación contemporánea.

Los resultados indican que son suficientes niveles de CO2 de aproximadamente 400 partes por millón para producir temperaturas medias anuales de 0 grados Celsius en ciertas zonas del Ártico. A medida que las temperaturas se acercan a los 0 grados Celsius, resulta cada vez más difícil que se mantengan de forma permanente el hielo de los glaciares y el marino en esta región del planeta. El nivel actual de CO2 en la atmósfera ya es de unas 390 partes por millón, muy cerca de ese umbral de las 400.

Las temperaturas árticas han aumentado aproximadamente en 1 grado centígrado en las últimas dos décadas en respuesta al calentamiento antropogénico, una tendencia que se teme que continúe en las próximas décadas y siglos. Los gases de efecto invernadero en la atmósfera han subido desde aproximadamente 280 partes por millón durante la era preindustrial hasta aproximadamente 390 partes por millón hoy en día.

En la investigación han trabajado, entre otros, Ashley Ballantyne de la Universidad de Colorado en Boulder, David Greenwood de la Universidad Brandon en Manitoba, Canadá, Jaap Sinninghe Damste del Instituto Real de los Países Bajos para la Investigación Marina, Adam Csank de la Universidad de Arizona, Natalia Rybczynski del Museo Canadiense de la Naturaleza en Ottawa, y Jaelyn Eberle del Museo de Historia Natural de la Universidad de Colorado.

Noticias de la Ciencia y la Tecnología

miércoles, 21 de julio de 2010

La ola de calor causa una importante reducción de los hielos árticos

La ola de calor causa una importante reducción de los hielos árticosLa actual ola de calor que azota Europa está marcando récords históricos en la reducción de la superficie de los hielos en el Ártico, informó el Servicio Federal de Hidrometeorología y Medioambiente de Rusia (SFHMR).

"En junio se ha marcado un récord de deshielo. Si el calor se mantiene -y esto es lo que dicen los pronósticos- en agosto tendremos un mínimo histórico de la superficie de hielos marítimos en el Ártico", afirmó el jefe del SFHMR, Alexandr Frolov.

Recordó que una situación similar se ha observado en 2007, cuando la superficie a los hielos árticos a finales del verano se redujo hasta los 4,4 millones de kilómetros cuadrados, frente a la norma habitual de 8 millones en verano y 11 millones en invierno.

Entre las consecuencias negativas del derretimiento de los hielos y glaciares, Frolov destacó el crecimiento del nivel de agua en el océano mundial, que puede conducir a la inundación de islas y vastos territorios costeros, a la destrucción de ecosistemas y la desaparición de numerosas especies de peces y animales.

Al mismo tiempo, Frolov indicó que por ahora no hay razones para hacer "pronósticos catastróficos relacionadas con el calentamiento global", según la agencia oficial rusa Itar-Tass.

"La actual ola de calor no confirma ni desmiente la teoría del calentamiento del clima", aseguró el experto, quien recordó que para hacer conclusiones en este terreno se requieren observaciones durante al menos treinta años.

Mientras, la prensa afirma que la ola de calor estival sin precedentes que vive Rusia y que los pronósticos prometen que se repetirá en los próximos años, amenaza con el derretimiento progresivo de los hielos perpetuos, que ocupan un 69 por ciento del territorio ruso.

Según el diario "Moskovski komsomolets", en la zona siberiana del río Yenisei, los hielos perpetuos, de un grosor medio de diez metros, este año ya se han derretido a una profundidad de 3,5 metros, frente a un máximo habitual de 3 metros al final del verano.

En la ciudad de Igarka, al norte del círculo polar ártico, donde los edificios se erigen sobre pilares de hormigón, varias casas presentan peligrosas grietas, lo que ha obligado a evacuar a sus inquilinos, según la misma fuente.

Paradójicamente, en esa zona incluso se vio afectada la estación científica que observa el estado de los hielos perpetuos, pues el hundimiento del terreno ha provocado la desconchadura de las paredes del edificio.

EFE

lunes, 21 de junio de 2010

El adelgazamiento del hielo antártico contribuye al aumento del nivel del mar

El adelgazamiento del hielo antártico contribuye al aumento del nivel del marEl adelgazamiento del hielo en la región occidental de la Antártida contribuye a que suba en un 10 por ciento el nivel global del mar, según expertos británicos, que han identificado al glaciar de la isla de Pinos como fuente principal.

Así lo señala un estudio hecho por el Centro Antártico Británico (BAS), el Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty y el Centro Oceanográfico Nacional (LDEO) publicado en el último número de la revista científica 'Nature Geoscience'.

Como parte de esta investigación, los expertos han utilizado un vehículo submarino no tripulado para llegar hasta la base del hielo flotante y han podido hacer medidas submarinas, que revelan la presencia de una cresta submarina de entre 300 y 400 metros.

El glaciar (río de hielo) de la isla de Pinos llegó a posar sobre esta cresta submarina, que redujo su flujo hacia el mar.

Sin embargo, en las últimas décadas el glaciar quedó desconectado de esta cresta, lo que le permitió transportar hielo a mayor velocidad, de acuerdo con el estudio.

También permitió que aguas oceánicas cálidas profundas pudieran fluir sobre la cresta submarina y quedasen bajo la capa de hielo.

Estas aguas cálidas, atrapadas debajo del hielo flotante, están derritiendo la capa de hielo, lo que está causando un adelgazamiento y aceleración del glaciar, indica la investigación.

Adrian Jenkins, científico del BAS que encabezó el análisis, ha señalado que la investigación plantea el interrogante sobre si la pérdida de hielo responde al cambio climático o es un proceso de largo plazo que empezó cuando el glaciar se desconectó de la cresta.

"No sabemos qué fue lo que inició el retroceso de la cresta, pero sabemos que empezó en algún momento antes de 1970", agregó.

EFE

viernes, 4 de junio de 2010

El año 2010 va camino de convertirse en el más cálido

Una osa polar y sus crías, en el Ártico. Fotograma del documental 'Tierra' (BBC)2010 va en buen camino para convertirse en el año más cálido desde que existen registros, según un estudio llevado a cabo por científicos del Centro Nacional de recogida de datos de Nieve y hielo de EEUU (NSIDC, en sus siglas en inglés).

Además, los nuevos datos recopilados por las principales instituciones que estudian el clima en todo el mundo sugieren que 2010 se está convirtiendo en uno de los años más cálidos, según recoge el diario británico The Guardian,

Las cifras de los estadounidenses muestran que el hielo del Ártico se está derritiendo a una velocidad récord para la época del año en la que nos encontramos, mientras que las temperaturas terrestres probablemente alcanzarán nuevos máximos.

Las imágenes recopiladas por satélite muestran que el deshielo se está produciendo de manera particularmente rápida este año y los científicos creen que probablemente se batirá el récord de 2007. La estación del deshielo comenzó este año un mes después de lo habitual y se espera que no acabe hasta Septiembre.

Por otro lado, una investigación de la Universidad de Washington sugiere que el volumen de hielo en marzo de 2010 era un 38% más bajo que en 1979, cuando empezó a medirse.

Los científicos del clima de la NASA, liderados por James Hansen, también sostienen que las temperaturas globales podrían batir los registros de 2005: "Es probable que en 2010 las temperaturas globales marquen un récord", afirmó Hansen.

Como consecuencia del aumento de las temperaturas en la superficie terrestre, se espera que la temporada de huracanes, que comenzó oficialmente esta semana, sea una de las más intensas de los últimos años.

La pasada semana, la NOAA predijo que habría entre 14 y 23 tormentas con entidad. De ellas, entre o y 14 serían huracanes. Las autoridades ven probable que se produzcan entre tres y siete grandes huracanes, con vientos de al menos 178 kilometros por hora.

ELMUNDO.es

sábado, 29 de mayo de 2010

Un museo de Nueva York reconquista el Polo Sur con sus primeros exploradores

Un museo de Nueva York reconquista el Polo Sur con sus primeros exploradoresLa dramática carrera por conquistar el Polo Sur, protagonizada hace un siglo por dos de los expedicionarios más famosos de la historia, Roald Amundsen y Robert Falcon Scott, se recrea ahora en una ambiciosa exposición del Museo de Historia Natural de Nueva York.

"Es una historia muy famosa por múltiples razones, entre ellas porque tiene un gran componente de tragedia", explicó a Efe el comisario de la exposición, Ross MacPhee, quien ha querido mostrar "qué hace la gente cuando se encuentra aislada en ambientes extremos, cómo sobrevive y cómo se mantiene cuerdo".

"Carrera al fin de la Tierra", que se podrá visitar hasta fines de año, repasa la rivalidad que entre 1911 y 1912 se produjo para alcanzar por primera vez el Polo Sur entre las expediciones capitaneadas para el noruego Roald Amundsen y por el británico Robert Falcon Scott.

Ambas expediciones afrontaron todo tipo de retos para realizar una compleja travesía de 2.800 kilómetros, tratar de pasar a la historia como la primera que alcanzó el Polo Sur y, además, volver para contarlo.

Su gran reto fue superar la barrera de hielo de Ross, una enorme masa helada de un tamaño aproximado al de Francia que hasta entonces parecía infranqueable.

El grupo británico apostó por superarla por el oeste y el noruego por el este, una opción que resultó más conveniente por las condiciones climáticas y que favoreció que la expedición de Amundsen triunfara.

Los noruegos llegaron al Polo Sur un mes antes que el equipo de Scott, cuyos cinco integrantes perecieron en el camino de vuelta, tal y como relata la conocida canción del "Héroes de la Antártida" del grupo español Mecano.

"Ambos grupos se expusieron no sólo a las extremas condiciones climáticas de la Antártida -de las más duras del mundo- sino también al riesgo de inanición, al peligro de desorientarse y a los límites de la naturaleza humana", aseguró el responsable de la muestra.

Añadió que, mientras que Amundsen sólo pretendía ser el primero en llegar al Polo Sur, Scott también tenía el compromiso de realizar investigaciones científicas en el último continente explorado.

"Cuando decidimos hacer la exposición quisimos hacer hincapié en que particularmente el equipo británico estaba muy interesado en hacer ciencia y en estas primeras expediciones a la Antártida hubo grandes descubrimientos en el campo de la geografía", dijo MacPhee.

Así, en la exposición se aprenden detalles sobre el pingüino emperador, endémico de la Antártida y el más grande de su especie.

Para buscar comida es capaz de sumergirse más de doscientos metros bajo el agua y aguantar la respiración hasta veinte minutos.

Tres miembros de la expedición de Scott se embarcaron en una expedición de tres semanas, que describieron como "el peor viaje del mundo", para hacerse con algunos de sus huevos.

Este animal se adentra decenas de kilómetros sobre el hielo para participar en un sorprendente ritual de puesta e incubación que requiere la total colaboración del padre debido a las extremas temperaturas.

La exposición, en la que ha colaborado económicamente el Reino Unido, también ahonda en el mundo que hay bajo el hielo de la Antártida, para mostrar con ayuda de un mapa interactivo lo que yace debajo y las corrientes marinas que afectan a la zona.

El visitante incluso puede someterse a un test para determinar qué cualidades tiene como expedicionario y si está preparado para sobrevivir a un entorno extremo por largos periodos de aislamiento.

Fotografías, dibujos, manuscritos y diversos artefactos ayudan a recrear los esfuerzos logísticos que tuvieron que hacer los expedicionarios de primeros del siglo pasado para acometer tal hazaña, desde la preparación el equipo y la comida, hasta las condiciones climatológicas que enfrentaron para conquistar el continente más desconocido.

Además, se pueden observar ropas y herramientas utilizadas por los propios Amundsen y Scott, así como maquetas de tamaño real de los campamentos base de ambas expediciones, decididas a conquistar el lugar más frío del mundo.

"Comparamos cómo se prepararon los integrantes de ambas expediciones y cómo viajaron, porque hubo cosas que fueron mal en ambos casos y mostramos qué hicieron para corregirlas", detalló MacPhee, que espera que el visitante se sumerja en los entresijos de una expedición con los recursos de hace cien años.

"Algunas historias son universales porque tienen elementos que nos tocan a todos: Hablan de gente tratando de conseguir algo y que quizá fracasa o, incluso, muere por ello. Son historias muy poderosas y emocionantes que pueden utilizarse para explicar muchas otras cosas", concluyó MacPhee.

EFE

lunes, 26 de abril de 2010

Descubierta una profunda corriente oceánica en la Antártida

Descubierta una profunda corriente oceánica en la AntártidaUn reciente estudio ha revelado que existe una corriente de agua fría y densa que circula por debajo de la plataforma marítima de la Antártida, a más de 3.000 metros de profundidad, con dirección hacia el norte, según publica esta semana Nature.

Investigadores de la Universidad de Hokkaido (Japón), detectaron una potente corriente que recorre la meseta submarina de origen volcánico Kerguelen, en las proximidades de la Antártida.

El equipo, encabezado por Yasushi Fukamachi, utilizó diferentes tipos de medidores, colocados al este de esa meseta, para estudiar durante dos años la profunda corriente que circula en dirección al norte.

Según sus estimaciones, la corriente transporta por segundo unos ocho millones de metros cúbicos de agua -con una temperatura inferior a los 0,2 grados centígrados-, volumen cuatro veces mayor que el registrado en otras corrientes antárticas.

La corriente recién descubierta es la más densa y profunda masa de agua de los océanos de todo el mundo, que son un importante componente del sistema climático.

EFE

martes, 6 de abril de 2010

Hielo ártico se redujo por cambios en el viento

Hielo ártico se redujo por cambios en el vientoGran parte del deshielo registrado en el Ártico en los últimos años se debe a un cambio en el patrón de los vientos y no es una consecuencia directa del calentamiento global, reveló un estudio.

Según el equipo de investigadores de la Agencia Japonesa de Ciencia Marina y Terrestre y del Departamento de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Washington, Estados Unidos, los cambios en los vientos pueden explicar al menos un tercio de la desaparición de los hielos árticos en los últimos 30 años.

Si bien el estudio no niega el impacto del cambio climático en la masa de hielo polar, pone en duda las afirmaciones que apuntan a que la región ha ingresado en una etapa climática de la que no hay retorno y deja en claro que no es posible establecer una relación absoluta causa-efecto cuando se habla de calentamiento global y deshielo.

"El panorama es mucho más complejo, no se trata simplemente de una respuesta al aumento de las temperaturas", le dijo a BBC Mundo John Wallace, científico de la Universidad de Washington que participó en la investigación.

"Lo que notamos es que el hielo es muy sensible a los vientos, y los vientos no han sido constantes", agregó Wallace.

Wallace y sus colegas analizaron el comportamiento de los vientos en las temporadas de inverno y verano en la región ártica y su impacto en la extensión del hielo al final del verano.

El estudio tomó en cuenta todos los registros desde que se comenzó a medir la extensión de la capa polar ártica, en 1979.

Laura Plitt | BBC Mundo

viernes, 12 de marzo de 2010

Para los animales del Ártico es indiferente que sea de día o de noche

Para los animales del Ártico es indiferente que sea de día o de nocheEspecies árticas como los renos expuestas a largos períodos de nocturnidad o de luz solar, según el momento del año, abandonan el uso del reloj interno que determina los ritmos biológicos en la mayoría de organismos vivos y desarrollan el suyo propio.

"Los animales desarrollan un reloj que encaja con su medio ambiente y su forma de vida", explicó a Efe Karl-Arne Stokkan, de la universidad noruega de Tromsø y coautor de un estudio publicado hoy en la revista Current Biology.

La pérdida del reloj biológico en el reno que vive en el Círculo Polar Ártico ha sido una solución adoptada por esta especie durante su evolución para vivir bajo extremas condiciones, en lugares donde gran parte del año sólo ven el sol o sólo ven la luna.

"Nuestras investigaciones desvelan que la evolución ha acabado por desconectar el mecanismo de reloj celular", explicó en un comunicado Andrew Loudon, de la Universidad de Manchester.

Los ciclos día-noche (con una duración de 24 horas) marcan los ritmos de las hormonas, que son oscilaciones de las variables biológicas generadas en la mayoría de organismos en intervalos regulares de tiempo y observados por algún tipo de variación fisiológica.

Los organismos utilizan sus relojes circadianos para controlar su fisiología y comportamiento a lo largo de las 24 horas del día y organizar sus funciones vitales.

"Tales relojes diarios podrían ser un estorbo en contextos donde no es fiable el ciclo de luz y oscuridad durante gran parte del año", indicaron los investigadores.

Por ejemplo, el ritmo interno natural de secreción de melatonina, hormona que regula los períodos de sueño y vigilia según el ciclo circadiano de 24 horas, no aparece en renos que habitan en el Ártico.

"En su lugar, los niveles de hormonas suben y bajan en respuesta directa a la luz y la oscuridad", indicaron en un comunicado los investigadores, que establecieron sus conclusiones tras observar que dos "genes reloj" o indicadores no mostraban cambios cíclicos en los renos como lo hacían en otros animales.

"Nuestros resultados de melatonina confirman que no hay reloj o que éste está desconectado" en los renos árticos, dijo Stokkan.

Aunque según los investigadores el hallazgo fue al principio una sorpresa, ahora sospechan que otros animales de Ártico podrían comportarse de manera similar.

La pérdida de ese reloj circadiano "creemos que es una adaptación a las condiciones de luz extremas en latitudes altas que afecta a los genes y, por tanto, requiere muchas generaciones de selección genética para desarrollarse", afirmó Stokkan.

En su opinión, "tales cambios no ocurrirán en un ser humano individual. Sin embargo, eso no significa que el reloj biológico humano no se vea afectado por las condiciones extremas de luz en altas latitudes".

EFE

sábado, 6 de marzo de 2010

El suelo congelado del Ártico libera tanto metano como todos los océanos

El suelo congelado del Ártico libera tanto metano como todos los océanosEl gas metano se está filtrando a la atmósfera procedente del permafrost o suelo congelado sumergido en el Océano Ártico a tasas comparables a lo estimado para todos los océanos del mundo, según un estudio de la Universidad de Alaska en Fairbanks (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Science'.

El descubrimiento revela una gran fuente de gas metano que había pasado desapercibida y que está escapando del permafrost submarino en vez del de tierra. Los investigadores señalan que emisiones similares pero más extendidas podrían tener efectos dramáticos sobre el calentamiento global en el futuro.

Los científicos, dirigidos por Natalia Shakhova, se trasladaron en barcos rompehielos rusos cada año entre 2003 y 2008 para llegar a la plataforma ártica de Siberia Oriental y evaluar el agua en esta zona. Tras más de 5.000 observaciones en el mar, los investigadores informan de que el 80 por ciento del agua del fondo y más del 50 por ciento del agua superficial en la capa continental está supersaturada con metano que se origina en el permafrost inferior.

El permafrost del fondo oceánico contiene grandes cantidades de carbono y los expertos están preocupados de que su liberación como gas metano pueda conducir a temperaturas atmosféricas más templadas, creando así un bucle de retroalimentación positivo que sólo conduciría al escape de más metano desde el permafrost y, por ello, a más calentamiento global.

Dado que el flujo de metano en la plataforma ártica de Siberia Oriental parece ahora estar a la par con las estimaciones de todos los océanos combinados, los investigadores recomiendan que sus datos sean tomados en consideración de manera inmediata para evaluar cómo el clima ártico podría calentarse en un futuro cercano.

EUROPA PRESS

sábado, 27 de febrero de 2010

La Expedición Bicentenaria culmina con el registro del fondo marino antártico

La Expedición Bicentenaria culmina con el registro del fondo marino antárticoUn equipo formado por científicos de varios países de América Latina y España culminó con éxito la denominada Expedición Científica del Bicentenario, con un registro visual del fondo marino antártico sin precedentes.

Estas imágenes, explicó el Instituto Antártico Chileno, fueron obtenidas por investigadores de la Universidad Austral de Chile que estudian la biodiversidad submarina y que están creando un modelo de referenciación geográfica bajo el mar.

El proyecto se llevó a cabo frente a Villa Las Estrellas, situada en la isla Rey Jorge de la bahía Fildes, indicó el Instituto Antártico Chileno, organizador de la expedición, en la que este año participaron 72 científicos nacionales y extranjeros.

El jefe del Departamento de Proyectos del Instituto Antártico Chileno, Javier Arata, destacó que esta sexta campaña científica "marcó un hito en el esfuerzo de Chile para desarrollar actividad científica de calidad en la Antártica".

Arata resaltó el hecho de que se haya incrementado el interés de investigadores procedentes de España, Brasil, Alemania y Finlandia por participar en la Expedición Científica Antártica.

La Expedición Científica del Bicentenario se ha desarrollado entre noviembre y febrero alrededor de 28 proyectos, un número récord.

En total, el Programa Científico Antártico 2010 ha impulsado este año 45 proyectos en los cuales participaron 217 investigadores asociados, de los cuales el 20 por ciento son extranjeros.

El retorno esta semana a la ciudad austral de Punta Arenas de los últimos investigadores que permanecían en la Base Científica "Profesor Julio Escudero" del Instituto Antártico Chileno puso fin a la última etapa de la Expedición.

En esta última fase se desarrollaron estudios sobre fotobiología de algas, ecología de erizos, referenciación geográfica, biología molecular en erizos, estudios de flora y calentamiento global, y microbiología en algas marinas.

Uno de los proyectos más destacados fue el dirigido por Dirk Schories, de la Universidad Austral de Chile, sobre bioreferenciación, cuyo objetivo era confeccionar un mapa del fondo marino de la bahía Fildes.

La iniciativa denominada "Georeferenciación submarina, biodiversidad y tasas de crecimiento en los océanos del sur" aportará información para desarrollar otras investigaciones sobre el efecto en el fondo marino del calentamiento global.

También aportó imágenes hasta ahora no conocidas de la zona que ayudarán a conocer la riqueza de la biodiversidad marina antártica.

En esta investigación, que durará hasta el año 2012, participan instituciones internacionales de Brasil, Alemania, Francia y Rusia.

EFE

viernes, 26 de febrero de 2010

Un iceberg gigante se desprende de la Antártida

Momento del desprendimiento del iceberg tras chocar contra la costa. EFEUn iceberg del tamaño de Luxemburgo se ha desprendido de un glaciar en la Antártida después de que otro iceberg gigante chocara contra él, según han informado los científicos este viernes, que creen que podría afectar a la circulación oceánica.

El iceberg chocó a principios de mes e hizo desprenderse un trozo de hielo gigante de hielo de la plataforma helada en la costa de la Antártida, según informó el Instituto Alfred Wegener de Investigaciones Polares y Marinas (AWI) en Bremerhaven (Alemania).

El instituto de Bremerhaven calificó la colisión del iceberg, con un peso de unos 400 millones de toneladas de hielo, de 'sensación científica' y reveló que el gigante helado se movía a una velocidad de unos 15 kilómetros diarios cuando se produjo el choque.

El iceberg de 90 kilómetros de largo y 30 kilómetros de ancho vaga ahora a la deriva hacia el norte.

Científicos australianos afirman que el choque "no está relacionado con el cambio climático" sino con procesos naturales que ocurren en el hielo. El desprendimiento es uno de los mayores registrados en los últimos años, y un fenómeno de estas proporciones sólo pasa una vez en 50-100 años.

En 2002 un iceberg de unos 200 kilómetros se separó de la Antártida. En 2007, un iceberg del tamaño de Singapur se separó del glaciar Pine Island en la Antártida Occidental.

Los científicos temen ahora que las corrientes oceánicas se vean afectadas, ya que cualquier interrupción en la producción de agua fría en la región podría afectar a las corrientes y a los patrones climáticos.

RTVE.es

sábado, 20 de febrero de 2010

La falta de barreras naturales contribuyó al deshielo máximo del Ártico

Grandes bloques de hielo del Ártico que se adentran en el estrecho de Nares se aprecian en esta imagen, tomada en diciembre de 2007, por el radar del satélite europeo 'Envisat- ESAEn 2007 se registró en el ártico un récord histórico de pérdida de hielo. Los expertos afirman que el proceso de deshielo que se registra desde hace años se debe al cambio climático, pero aún hay muchas incógnitas acerca de los detalles implicados.

Un equipo de científicos de la NASA ha estado estudiando las imágenes de radar tomadas durante 13 años con alta resolución por satélites y concluyen que la pérdida masiva de hielo de 2007 se debió, en parte, a la ausencia aquel año de los llamados arcos de hielo, estructuras curvas que se forman naturalmente en el mar entre territorios. Estos arcos bloquean la salida de los hielos que son empujados por los vientos y las corrientes hacia fuera del océano Ártico, donde se derriten por las temperaturas más altas. Esas estructuras se forman normalmente a principios del otoño.

"El hielo del Ártico de pierde de dos formas: cuando se desplaza hacia fuera del mismo y cuando se derrite; lo que estamos haciendo es intentar cuantificar la pérdida por una y otra causa", explica Ron Kwok, científico del Jet Propulsion Laboratory (California) y líder de la investigación, cuyos resultados se publican en la revista Geophysical Research Letters

Los científicos han estudiado los registros tomados con radar desde satélites y han descubierto que, en 2007, desaparecieron los arcos del estrecho de Nares, de manera que enormes bloques de hielo salieron del Ártico por allí. Se trata de un estrecho relativamente angosto (de 30 a 40 kilómetros de ancho) Groenlandia occidental y la isla canadiense de Ellesmere, a 80 grados de latitud norte. Por él se adentraron varias expediciones, hace más de un siglo, hacia la conquista del Polo Norte y en los relatos de aquellas empresas abundan las descripciones de las colosales barreras de hielo que encontraron. Al este de Groenlandia, y con el archipiélago de Svalbard (Noruega) al otro lado, está el estrecho de Fram, de unos 400 kilómetros de ancho, que es por donde sale del Ártico la mayor parte de sus hielos.

ALICIA RIVERA | Artículo completo en ELPAIS.com

sábado, 6 de febrero de 2010

Un glaciar antártico se derrite cuatro veces más rápido que hace diez años

Un glaciar antártico se derrite cuatro veces más rápido que hace diez añosEl glaciar de la isla de Pinos, en la región occidental de la Antártida, se está derritiendo a un ritmo cuatro veces mayor que hace 10 años, según un estudio de científicos británicos publicado en la revista "Geophysical Research Letters".

En la investigación realizada a partir del análisis de imágenes del satélite, se observa que la superficie de hielo del glaciar se está reduciendo a un ritmo de 16 metros por año, frente a los 4 metros que perdía según los estudios realizados en 1999.

Este proceso ha provocado que, desde 1994, el glaciar haya perdido hasta 90 metros de su grosor, lo que podría tener un impacto significativo en el incremento del nivel de las aguas del océano.

El glaciar, situado en la isla de Pinos, es el mayor de los que se extienden hasta el mar en la Antártida, y su estado puede ser un indicio de cambios en curso en la capa de hielo interior.

Hace 15 años ya se constató la rapidez con la que se derretía y se calculó que a ese ritmo el gran bloque de hielo desaparecería en 600 años, pero, de acuerdo con las conclusiones del estudio realizado por el University College de Londres, al de la isla de Pinos le quedan 100 años.

Consecuencias del deshielo del glaciar

El profesor Andrew Sheperd de la Universidad de Leeds, que colaboró en el estudio, ha dicho que lo que ocurre en esa zona de la Antártida "no tiene precedentes" y ha señalado que "aunque sabíamos desde hacía tiempo que había un desequilibrio", ahora se puede asegurar sin temor a equivocarse que "nada conocido en la naturaleza se está perdiendo a un ritmo exponencialmente tan acelerado como este glaciar".

Sheperd ha añadido que el agua procedente del hielo derretido del centro del glaciar contribuirá a un ascenso del nivel del mar de 3 centímetros y ha manifestado que existe un riesgo latente de desmoronamiento generalizado del glaciar.

Por otro lado Duncan Wingham, que ha sido el encargado de dirigir el estudio ha subrayado también que la pérdida de hielo es especialmente rápida en el centro del glaciar, lo que puede acelerar su proceso de ruptura y empezar a afectar a la cubierta de hielo en el interior del continente.

"Cuando se desestabilice o retire la parte central del glaciar no sabemos realmente qué es lo que va a pasar con el hielo que hay detrás", advirtió el científico en declaraciones a la BBC.

RTVE.es/AGENCIAS

El hielo del Ártico está desapareciendo a un ritmo superior del calculado

El hielo del Ártico está desapareciendo a un ritmo superior del calculadoEl hielo del Ártico está desapareciendo a un ritmo mayor del inicialmente calculado, según un estudio dado a conocer por investigadores canadienses tras más de dos años de estudios en el extremo septentrional del planeta.

El estudio, realizado por el grupo Circumpolar Flaw Lead (CFL), se inició en julio de 2007 y en el mismo han participado 300 científicos de todo el mundo.

Al mismo tiempo que CFL daba a conocer su estudio, otra organización, el Grupo Medioambiental Pew, dio a conocer un informe en el que dijo que el coste de la desaparición del hielo en el Ártico será de 2.400 billones de dólares estadounidenses para el 2050.

Una de las principales conclusiones de los investigadores de CFL, capitaneados por el profesor de la Universidad de Manitoba (Canadá) David Barber, es que el hielo en el océano Ártico está desapareciendo mucho más rápido que lo previsto en los modelos de los científicos, al punto que los cambios están afectando ya al ecosistema marino.

Así, por ejemplo, la desaparición del hielo ha provocando que especies de ballenas que antes no se adentraban en aguas como el mar de Beaufort están apareciendo en esas áreas y compitiendo por alimentos con ballenas adaptadas al Ártico, como las beluga.

Los científicos también han comprobado que los niveles de contaminantes, como el mercurio o DDT, están aumentando como resultado del cambio climático.

Otro cambio observado es que las tormentas están siendo cada vez más frecuentes a medida que el hielo del océano Ártico se vuelve más delgado.

El informe de Pew, el primero que cuantifica el coste del derretimiento de las regiones árticas, señala que sólo este año la desaparición del hielo costará entre 61.000 y 371.000 millones de dólares.

El doctor Eban Goodstein, coautor del informe de Pew, dijo que en la mitad de sus estimaciones "el coste acumulativo del derretimiento del Ártico en los próximos 40 años es equivalente al Producto Interior Bruto (PIB) combinado de Alemania, Rusia y el Reino Unido".

Según el informe, sólo la desaparición de hielo en el Ártico este año calentará la Tierra el equivalente a la emisión a la atmósfera de 3.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, lo que equivale al 40 por ciento de todas las emisiones industriales de Estados Unidos en el año.

EFE

jueves, 28 de enero de 2010

Investigar el pasado de la Antártida para conocer su futuro

Investigar el pasado de la Antártida para conocer su futuro. CSIC"No vamos a tocar tierra en dos meses", explica por teléfono a RTVE.es Carlota Escutia, geóloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Está en un barco navegando por las heladas aguas del polo Sur. Lidera una expedición que quiere estudiar el pasado de la Antártida para conocer su futuro.

Partió el 3 de enero de Wellington (Nueva Zelanda) a bordo del buque perforador Joides Resolution. "El objetivo es reconstruir partes de la historia de la evolución del casquete de hielo antártico desde su formación, hace unos 34 millones de años, hasta la actualidad", explica.

Conocer cómo se comportó en el pasado el polo sur es crucial con los tiempos que corren. El cambio climático es una realidad y para prever cómo reaccionará el hielo del casquete polar antártico en el futuro es necesario saber cómo lo hizo en otros momentos de la historia.

"Sabemos que los casquetes se formaron cuando la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera era baja. Ahora, la situación es la contraria y nos enfrentamos al proceso opuesto, el deshielo", ilustra la investigadora. "La historia del casquete afecta a la sociedad, porque las variaciones en su extensión y volumen influyen no sólo en el nivel del mar, también en la circulación oceánica y la evolución de la biosfera".

La científica española coordina a los 29 científicos de 14 nacionalidades que componen la misión. "Trabajamos 12 horas al día los siete días de la semana. Hay turnos de 15 horas de día y 15 horas de noche. Mi turno es de dos de la madrugada a dos de la tarde para cruzarme con todos los componentes de la misión", señala.

"La verdad es que trabajamos mucho, porque tampoco hay mucho más que hacer", comenta entre risas. Y puntualiza: "Tenemos nuestras comodidades, no te vayas a creer. Hay gimnasio, sala de cine y una sala de conferencias para dedicar a nuestros hobbies".

Para realizar la 'fotografía' del pasado, los científicos están tomando muestras del hielo más profundo. En esta expedición perforarán en cinco pozos marinos de hasta 1.400 metros de profundidad. "Desde el día 22 estamos perforando uno. Ya hemos llegado a los 663 metros, lo que equivale a poco más de 20 millones de años atrás", explica con entusiasmo la científica.

Quieren retroceder en el tiempo hasta los 34 millones de años atrás, cuando no había hielo en la Antártida. "Hemos calculado que esas muestras están a 900 metros de profundidad. El lunes o el martes las habremos alcanzado", indica.

Capas de hace millones de años

Las muestras son analizadas en el propio barco: "Son como un libro. Cada capita contiene información sobre la temperatura del agua, la salinidad, la concentración de dióxido de carbono de la atmósfera, si los casquetes estaban avanzando o retrocediendo en ese momento, qué seres vivos habitaban las aguas..."

Escutia ha navegado en más ocasiones en este buque, aunque esta es la primera vez que lo hace como directora y la primera vez que se perfora en el territorio Wilkes, en la parte oriental de la Antártida, al sur del océano Índico. "Los resultados preliminares suelen ser muy abundantes en este tipo de expediciones. Al volver a casa terminamos el trabajo con un análisis más pormenorizado y exhaustivo", comenta.

El Joides Resolution es uno de los tres barcos que conforman el Programa Internacional de Perforación Integrada del Océano (IODP, en su acrónimo inglés), un consorcio de investigación internacional dedicado al análisis de la historia de la Tierra a través del estudio de los sedimentos marinos y en el que participan 22 países, entre ellos España.

En los últimos 15 años, tan solo se han desarrollado dos expediciones de este tipo, una en la Península Antártica y otra en la bahía de Prydz. El viaje concluirá el próximo 9 de marzo en Hobart, la capital de la isla de Tasmania (Australia).

Viaje al centro de la Antártida




AMÉRICA VALENZUELA | RTVE.es

sábado, 16 de enero de 2010

El aumento de metano en el Ártico podría subir su temperatura 10 grados en 2100

El aumento de metano en el Ártico podría subir su temperatura 10 grados en 2100Científicos han registrado un aumento de un tercio en la cantidad del gas metano que se filtra en la capa subterránea de hielo permanente (permahielo) del Ártico en los últimos cinco años, lo que podría resultar en un incremento de 10 grados de la temperatura media de la zona para el año 2100.

Este descubrimiento, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Edimburgo y publicado en la revista Science, es fruto de varias investigaciones realizadas en los últimos años en la zona Ártica que apuntaban a que el permahielo se estaba derritiendo y liberaba metano en grandes cantidades.

La capa de hielo todavía no derretida encierra billones de toneladas de metano, un gas invernadero mucho más dañino que el dióxido de carbono, lo que ha llevado a muchos científicos a describir el derretimiento del permahielo del Ártico como una "bomba de relojería" que podría acabar con los esfuerzos por contener el cambio climático.

Se teme que el calentamiento causado por el incremento de las emisiones de metano liberará en el futuro aún más metano y someterá a la región a un ciclo autodestructivo que aumentará las temperaturas más rápidamente de lo predicho.

Según el científico Paul Palmer, que ha trabajado en este estudio, "los humedales de altas latitudes son actualmente una pequeña fuente de metano pero es muy significativo en cambio que esas emisiones vayan a aumentar en un tercio en cinco años".

Eso muestra que incluso un calentamiento relativamente pequeño puede provocar un fuerte aumento de las emisiones de metano.

Para Palmer, el cambio climático en el Ártico, donde se está desarrollando dos veces más rápido que en el resto del mundo, se explica por el reciente incremento continuado de los niveles de metano globales en la atmósfera desde 2007, tras una década de emisiones estables de este gas.

Las emisiones de metano en el Ártico se incrementaron en un 31 por ciento entre 2003 y 2007, lo que equivale a cerca de un millón adicional de toneladas de metano cada año.

El estudio también revela que la mitad de las emisiones mundiales de metano provienen de los trópicos, con 20 millones de toneladas liberadas por la selva amazónica cada año y 26 millones de toneladas generadas por la cuenca del río Congo.

Los arrozales de China y del sudeste asiático produjeron un tercio de las emisiones mundiales de metano, 33 millones de toneladas, y sólo el dos por ciento proviene de las latitudes árticas, aunque es allí donde se han registrado los mayores aumentos.

EFE

martes, 12 de enero de 2010

La temperatura más baja jamás registrada

La temperatura más baja jamás registradaUna investigación ha revelado las causas que llevaron a registrar la temperatura más baja de la historia, -89,2º, alcanzada en la Antártida en julio de 1983, por efecto de una corriente de aire frío que se situó en la meseta antártica sin dejar paso al aire más cálido procedente de latitudes más bajas.

La investigación, llevada a cabo por el 'British Antartic Survey' (BAS) y el 'Artic and Antartic Research Institute de Rusia' (AARI), indica que esa temperatura récord fue inferior en 30º a la media de 66º bajo cero que impera en esa zona en el invierno del hemisferio sur.

La masa de aire frío procedente del océano Antártico se instaló durante diez días sobre la parte alta de la meseta antártica, donde está ubicada la estación científica rusa de Vostok, que registró este récord y que lleva desde 1958 midiendo las temperaturas de la región.

La corriente impedía que llegasen a esta zona masas de aire más cálido procedente de latitudes más bajas, lo que aisló la estación y creó las condiciones para que se dieran temperaturas tan extremas.

Además, la ausencia de nubes y una capa de minúsculas partículas de hielo suspendidas en el aire -fenómeno conocido como diamante en polvo- contribuyeron a que el calor procedente de la superficie se perdiera en el espacio.

La meseta antártica del este, donde se sitúa Vostok, está muy lejos del océano y a una altitud de 3.488 metros, lo que la hace extremadamente fría, de forma que se podrían alcanzar los -96º si se llegase a un periodo de aislamiento provocado por corrientes frías semejante a la que asoló Vostok en julio de 1983.

"El estudio ha permitido simular con éxito la rápida pérdida de calor en este periodo de 10 días, lo que ayudará al desarrollo de modelos climáticos utilizados para predecir la evolución futura del clima de la Antártida", explicó el investigador de la BAS y autor del estudio, John Turner.

Turner señaló que la Antártida todavía no ha sufrido los efectos del calentamiento global de la misma manera que la zona ártica, pero que en el próximo siglo se espera que se vea afectada por la subida generalizada de las temperaturas mundiales consecuencia del efecto invernadero, por lo que dudó de que se pueda repetir este récord.

Para Turner, esta investigación ha confirmado lo extremos que pueden ser los fenómenos naturales y nos alerta de la necesidad de estar atentos por si vuelven a producirse estas anomalías meteorológicas.

La tecnología utilizada en este estudio se ha basado en una combinación de gráficos meteorológicos, imágenes de satélite, y registros de temperatura, presión atmosférica, velocidad y dirección del viento tomados cada seis horas.

EFE

domingo, 3 de enero de 2010

Avión perdido en Antártida

Avión perdido en AntártidaUn equipo de restauradores australianos anunció el hallazgo de los restos de la primera aeronave llevada a Antártida.

El explorador australiano Douglas Mawson utilizó el avión monomotor Vickers en su expedición de 1911-1912, pero el aparato fue abandonado debido a problemas mecánicos.

El avión fue desembarcado en el continente helado sin alas y durante un tiempo fue utilizado como trineo motorizado.

El equipo ha comenzado a restaurar las chozas de madera de la expedición de Mawson.

El avión no había sido visto desde la década de 1970, cuando investigadores fotografiaron su fuselaje de acero casi totalmente cubierto por el hielo.

Hallazgo de año nuevo

Luego de tres veranos de búsquedas, el equipo de la Mawson´s Huts Foundation se tropezó con restos metálicos el día de año nuevo.

“La gran noticia del día es que encontramos el tractor aéreo, o al menos algunas partes”, señaló desde Cabo Denison, Antártida, el integrante del equipo Tony Stewart.

El armazón del “tractor aéreo” fue abandonado por la expedición de Mawson porque su motor no era capaz de manejar los extremos de temperatura.

El motor en sí fue devuelto al fabricante Vickers en el Reino Unido.

Mawson le había sacado las alas en Australia tras un accidente en un vuelo de exhibición en Adelaida en el que se averiaron.

No hubo tiempo

Nadie resultó herido en ese incidente, pero no hubo tiempo para completar las reparaciones antes de que zarparan los 31 integrantes de la expedición hacia Antártida.

“El piloto fue enviado devuelta a Inglaterra en desgracia mientras el fuselaje fue utilizado como un tractor aéreo para remolcar trineos”, según la página web de la fundación.

Stewart señaló que fue una “búsqueda emocionante”.

“El viernes fue posiblemente el único día en varios años cuando las rocas estuvieron suficientemente expuestas y la marea estaba suficientemente baja para poder verlo mientras estábamos aquí”, agregó.

BBC

sábado, 2 de enero de 2010

La Antártida, el continente de la ciencia

La Antártida, el continente de la cienciaLa Antártida es un mundo extraño de tonos blanquecinos y grisáceos, transparencias verdosas y azuladas, con parches marrones de tierra y roca cuando no esta todo cubierto de hielo y nieve. Destaca la ausencia de árboles, matojos o incluso unas briznas de hierba. El Sol veraniego, débil, apenas hace sombras de las cosas. Tampoco hay casi gente, más allá de las que residan periódicamente en las casi 70 bases científicas de una treintena de países allí establecidas, la mayoría ocupadas sólo durante el verano austral.

En la temporada estival, los residentes en toda la Antártida rondan los 4.000 y en invierno la población se reduce a un millar. No hay población autóctona, no hay en el mundo antárticos de nacionalidad y solo algunos niños han nacido allí, en algunas bases durante la estancia de sus madres. La mayor concentración de estaciones científicas en el continente blanco esta en la Península Antártica, donde el clima es menos extremo que en el interior del continente. Pero el establecimiento más poblado es McMurdo, en la costa Suroccidental, al fondo de la bahía del mismo nombre. Fue abierta por EEUU en 1956 y actualmente es el centro sus operaciones en el continente blanco. Es una base permanente y puede albergar a unas 1.300 personas.

Las bases españolas son de verano -austral-, se utilizan desde noviembre hasta y durante el inverno ártico permanecen cerradas, aunque sigan en funcionamiento permanente diferentes sensores meteorológicos y algunos experimentos automatizados. Se instalaron a finales de la década de los ochenta como estaciones científicas y desde entonces se utilizan todos los años para desarrollar programas de investigación, desde glaciología hasta oceanografía, biología de los pingüinos, estudios de líquenes y microorganismos, clima, etcétera. El trabajo se complementa con el buque oceanográfico Hespérides y el remolcador Las Palmas utilizado este último, sobre todo, para transporte ya poyo logístico , y ambos operados por la Armada Española. En uno y otro cruzan los científicos y personal de las bases desde Punta Arenas (Chile) o Ushuaia (Argentina), en una alternancia políticamente correcta, a través de las aguas siempre inquietante y a veces feroz del estrecho de Drake. Son tres días de navegación nada recomendable para quienes se marean en barco.

La Base Española Antártica Juan Carlos I, llamada simplemente la BAE, está en la Isla Livingston, a 62 grados de latitud Sur, cerca de la orilla del mar en una bahía salpicada a menudo de grandes bloques de hielo flotante y con un glaciar a la espalda; en ella puede vivir simultáneamente una veintena de personas (la mayoría de los investigadores se turnan en permanencias de un mes como media). Pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y los investigadores que obtienen financiación y permiso para ir a trabajar tienen que pasar una evaluación estricta del interés de su proyecto y de la capacidad del equipo para desarrollarlo. De las operaciones de la instrumentación científica de los barcos y las bases se encarga la Unidad de Tecnología Marina (UTM), también del CSIC.

Unos módulos de vivienda con comedor y cocina, laboratorios, un embarcadero, almacenes, depósitos y poco más forman la BAE. Ahora esta en fase de remodelación de todas las instalaciones, deterioradas ya con el paso del tiempo. Los trabajos comenzaron el año pasado con la colocación de pilares para las construcciones y este año se van a instalar los nuevos módulos, que partieron el pasado octubre desde Castellón en un buque de carga. Los viejos contenedores metálicos, acondicionados interiormente y conectados entre sí formando unos barracones, han durado años, pero su deterioro ya es demasiado patente.

Hay que tener en cuenta, a la hora de diseñar y construir una base en la Antártida, que no sólo ha de ser apta para las condiciones extremas allí, con temperaturas normalmente bajo cero incluso en verano, hielos y nevadas, sino que todas las instalaciones deben ajustarse a las estrictas normas del Tratado Antártico y su Protocolo de Madrid. Es obligatorio, por ejemplo, que todas las construcciones y equipamientos puedan desmontarse para eliminar cualquier rastro de su existencia una vez que se retiren. Los materiales permitidos también están regulados y las basuras y deshechos hay que llevárselos siempre de la Antártida, recurriendo a compactadoras de basura para facilitar su retirada. No todas las bases cumplen la estricta normativa, pero en cualquier momento pueden llegar a un campamento inspectores de cualquier país del Tratado y hacer un informe. El objetivo es hacer todo posible no sólo para no contaminar la Antártida sino para no alterarla, en lo posible. Cualquier instalación debe ser aprobada por los comités oportunos del Tratado. Las instalaciones españolas tienen a gala haber pasado cualquier inspección recibida.

La otra base, la Gabriel de Castilla, está gestionada por el Ejército de Tierra y sus dotaciones la operan, pero esta abierta igualmente a la investigación civil, hasta el punto de que cuando un científico español obtiene permiso para realizar un proyecto de investigación puede ser asignado indistintamente a una o a otra, y el Ejército realiza algunas investigaciones propias, como ensayos de equipamientos de meteorología extrema. No cabe pensar en proyectos secretos con científicos y civiles por allí trabajando codo con codo en un recinto reducido y abierto.

La base Gabriel de Castilla está a unas 20 millas náuticas de la BAE, en Decepción, una isla volcánica donde incluso unas pozas de aguas termales en la playa han convertido el baño allí en un ritual de residentes, visitantes y turistas. Frente a la base española, al otro lado de la profunda bahía de claro origen volcánico, están las ruinas de un poblado de balleneros de hace un siglo que luego fue una base británica abandonada de la noche a la mañana por una erupción repentina en la isla. Es también parte del recorrido de los barcos que llevan a turistas dispuestos a pagar grandes sumas de dinero por un crucero en la región menos dura de la Antártida y más cercana al extremo sur de América. Diferentes buques, incluidos algunos rompehielos rusos en desuso y habilitados para estos cruceros, están haciendo buenos negocios en la zona, pese a la preocupación de los científicos y de los ecologistas por el impacto que este turismo -no prohibido en el Tratado Antártico ni específicamente regulado- tiene en la protegida Antártida.

También la Gabriel de Castilla ha sido ampliada recientemente, con un nuevo módulo de habitabilidad idéntico al que existía, más de estilo chalet que los contenedores de la BAE pero igualmente desmontables y perfectamente adaptados a los requisitos del Tratado Antártico. Además de estas estaciones fijas, los españoles montan cada año algún campamento alejado para investigaciones concretas en glaciares o lagos específicos. Los vecinos más próximos de la BAE son los búlgaros de la pequeña pero hospitalaria base St. Kliment Ochridsky , más antigua que las españolas y desde hace años dependiente de los buques españoles para el transporte de sus científicos y sus suministros. Las visitas mutuas son una tradición de españoles y búlgaros que festejan estos encuentros en un entorno tan aislado.

Aunque las investigaciones españolas se realicen en tiempo veraniego, las condiciones de vida en la Antártida son durísimas y no exentas de peligro. Así, está prohibido, por ejemplo, salir de la base una persona sola, sin avisar y sin llevar un transmisor y la ropa de montaña es obligatoria en todo momento aunque a ratos las bajas temperaturas den una tregua. Pero en estas estaciones en la Península Antártica no es normal sufrir un período prolongado de incomunicación, como sucede en las invernales instaladas más al sur en el continente. Junto al Polo sur está la célebre Amundsen-Scott, estadounidense, una estación científica muy avanzadas -sobre todo tras las mejoras realizadas en los últimos años por la National Science Foundation- en la que los científicos y el personal de apoyo se quedan prácticamente incomunicados todo el invierno austral. En la rusa Vostok, también cerca del Polo, se ha medido la temperatura más baja en el planeta tierra: 89,4 grados centígrados bajo cero.

También es permanente, de invierno y verano, la Base Esperanza, argentina. No es un campamento provisional sino todo un poblado, con diversas edificaciones acondicionadas para el invierno, una pista de avionetas e incluso un pequeño museo antártico con pertrechos históricos de los primeros exploradores del continente blanco. El Hespérides se ha acercado alguna vez, y tras los permisos para desembarcar establecidos por radio, la bienvenida está garantizada.

Alicia Ribera | ateneadigital.es
 

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